domingo, 20 de diciembre de 2009

Ella y el

La noche caía en el barrio de los que no tienen voz. Estrella Roja jugaba un partido muy difícil, pero la oscuridad no era un obstáculo para conseguir una victoria. Como siempre en los momentos más cruciales, ella cayó en los pies de el. El tenía el pelo enrulado, sonrisa fresca y en sus ojos la chispa de sentirse ganador. ¡Un golazo!, ¡fue un golazo!, le dijo Goyo mientras trotaban al medio de la cancha con el partido ganado. Ya era tarde, y mañana había que ir a la escuela. El la tomo en sus brazos, intentó limpiarla un poco para que no lo reten en casa, la acarició, la besó, la miró y la puso bajo su brazo. Ella sintió su amor eterno, pensó que tanto había buscado por los rincones del planeta y finalmente había encontrado eso que algunos dicen que mueve al mundo. Y era el, en ese pobrerío. Tenía que ser en el. Ella quiso darle algo, sentía obligación de darle un don y coronar todo eso que todavía no sabía como se llamaba. Naturalmente no se lo pudo decir. El no lo supo en ese momento, pero ella le regaló un segundo más. Le ofreció ese don negado para el resto de los mortales. Comenzó a sospechar de ese poder, cuando dejó en el camino a tres rivales como si fueran maniquíes. Veía las jugadas antes. El era un segundo más rápido, ellos un segundo más lentos. De repente, muy rápido el era parte del Olimpo, las luces de todo eso no lo dejaron ver con claridad. Creyó que esa extraordinaria capacidad la tenía en todos los espacios de su vida. Pero no era así, sólo la tenía en la cancha y por eso cometió errores, se lastimó y sufrió. Por precipitarse, por ingenuo, por ser un humano, en el tiempo que le corresponde, sin ninguna alteración, y con pocas respuestas. Lo vieron llorar por eso, y como en todo amor pasa alguna vez, intentó odiarla. Pero no podía, ella lo había hecho tan feliz. Como ayer la acarició, la besó, recordó tantas cosas hermosas que habían hecho juntos. Nuevamente fueron uno, ella y el.


viernes, 18 de diciembre de 2009

Blanco por dentro.


Alguna vez en éste blog, citamos al periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano. Es porque admiramos su claridad de pensamiento, su coherencia en el tiempo, pero por sobre todas las cosas por esa capacidad natural de simplificar en pocas palabras un concepto, una historia o un hombre.
Un hombre como a Ernesto Che Guevara, un ícono revolucionario, inspiración de juventudes, miles de portadas y por sobre todo alguien que dio todo por un ideal. Galeano apelando a su poder, definió a éste inmenso personaje en las siguientes palabras:
“Hizo lo que dijo y dijo lo que pensó”
El amor de Camila O'Gorman y Ladislao Gutiérrez fue otra lucidez del autor del “Las venas abiertas de América Latina”:
"Ellos eran dos, por error que la noche corrige"
Y hace unos meses recibí otra corta, sencilla y clara apreciación. Dijo Galeano en una entrevista que “Las paredes son la imprenta de los pobres”.
Hoy el diario, dice que en los alrededores de Copenhague, donde se desarrolla la cumbre de las Naciones para el cambio climático, las pintadas dicen:
“Obama ya ganaste el Nobel, ahora te falta merecerlo”. Es una imprenta pobre, pero también sabía. “¿Que ha logrado realmente el presidente Obama?”, se preguntaba en un comunicado el presidente del opositor Partido Republicano, Michael Steele. ¿Cómo?, que alguien me explique, Barack Obama es el comandante en jefe de las principales guerras que hay en la actualidad. Le dieron el Nobel por la paz.
Dirán que son conflictos que heredó, y él no puede safar de las garras de los halcones de Washington.
La historia contará que mientras Barack Obama recibía el premio de la academia sueca, 30.000 marines se embarcaban rumbo a Afganistán, un lugar en el mundo que tiene pocas paredes-imprenta por los “Daños colaterales”; que mientras que el yankee decía en el estrado que no merecía el premio, un niño en las montañas se desvanecía y con él toda esperanza, si algún incrédulo la tuvo en algún momento, de que algo iba a cambiar.
Vuelvo al gran Eduardo, me tomo el atrevimiento de modificar sus palabras para calificar a Obama:
“No hizo lo que dijo y no dijo lo que pensó”
















miércoles, 16 de diciembre de 2009

Un niño en la calle

Canción Para Un Niño En La calle (MERCEDES SOSA Y RENÉ PÉREZ - CALLE 13)

A esta hora exactamente, hay un niño en la calle... ¡Hay un niño en la calle!
Es honra de los hombres proteger lo que crece, cuidar que no haya infancia dispersa por las calles, evitar que naufrague su corazón de barco, su increíble aventura de pan y chocolate poniéndole una estrella en el sitio del hambre.
De otro modo es inútil, de otro modo es absurdo ensayar en la tierra la alegría y el canto, porque de nada vale si hay un niño en la calle.
Todo lo tóxico de mi país a mí me entra por la nariz.Lavo auto, limpio zapato, huelo pega y también huelo pacoRobo billeteras pero soy buena gente, soy una sonrisa sin dientesLluvia sin techo, uña con tierra, soy lo que sobró de la guerraUn estómago vacío, soy un golpe en la rodilla que se cura con el fríoEl mejor guía turístico del arrabal por tres pesos te paseo por la capitalNo necesito visa para volar por el redondel porque yo juego con aviones de papelArroz con piedra, mango con vino y lo que falta me lo imagino
No debe andar el mundo con el amor descalzo enarbolando un diario como un ala en la mano trepándose a los trenes, canjeándonos la risa, golpeándonos el pecho con un ala cansada. No debe andar la vida, recién nacida, a precio, la niñez arriesgada a una estrecha ganancia porque entonces las manos son inútiles fardos y el corazón, apenas, una mala palabra.
Cuando cae la noche duermo despierto, un ojo cerrado y el otro abiertoPor si los tigres me escupen un balazo mi vida es como un circo pero sin payasoVoy caminando por la zanja haciendo malabares con cinco naranjas Pidiendo plata a todos los que pueda en una bicicleta en una sola ruedaSoy oxígeno para este continente, soy lo que descuidó el presidenteNo te asustes si tengo mal aliento, si me ves sin camisa con las tetillas al vientoYo soy un elemento más del paisaje los residuos de la calle son mi camuflajecomo algo que existe que parece de mentira, algo sin vida pero que respira
Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle, que hay millones de niños que viven en la calle y multitud de niños que crecen en la calle.
Yo los veo apretando su corazón pequeño, mirándonos a todas con fábula en los ojos. Un relámpago trunco les cruza la mirada, porque nadie protege esa vida que crece y el amor se ha perdido, como un niño en la calle.
Oye: a esta hora exactamente hay un niño en la calleHay un niño en la calle

domingo, 13 de diciembre de 2009

Se viene el derechaje?

Es posible un nuevo golpe de estado en Argentina. ¿Será sin botas?, pero con los mismos sectores sociales que avalaron, impulsaron y se enriquecieron con un Estado derecho y humano. Será como en Honduras. Será Mirtha Legrand la que convocará a una marcha multitudinaria...
La excusa podría ser la inseguridad, el revanchismo o el fútbol para todos...
No modifiacaron los medios por los cuales se distribuye el ingreso, no expropiaron empresas sustanciales para la economía argentina, le siguen pagando a los organismos internacionales... pero con qué poco se exacerba la paquetería, cochudez y conservadurimo de la clase media chota argentina.
Es posible. Todo es posible si Obama es premio nobel de la paz.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Un seguro de vida.



El diario hoy habla de ti. Me invitan en Facebook a unirme a “1.000.000 de firmas contra la inseguridad”, un grupo virtual, eso es realmente compromiso por el prójimo, en fin...
En las vidrieras, de los comercios de la localidad de Escobar, unos volantes mal redactados invitan a los vecinos a "comprometerse contra la inseguridad". Nos están matando, dice una señora en la tele, mientras tomo el horrible café de las mañanas. La gente pide a gritos seguridad, la gente tiene miedo. Todos tenemos miedo, generalizan, sistematizan y difunden ese mensaje. Ahora la mujer de la TV llora. Y yo tengo que ir a trabajar. Es temprano para pensar, el café todavía no me hizo efecto.
La inseguridad de la propiedad privada. Un reclamo un burgués. A mí no me toca, no tengo posesión alguna que valga la pena, sólo vendo mi fuerza de trabajo y mí única inseguridad es que me rajen.
La plaza de Escobar está llena de manifestantes y piden seguridad. Entre ellos ¿habrá parientes de Luis Abelardo? Los miro a los ojos, no los comprendo. Un tipo me da una bandera Argentina, que en el color blanco dice SEGURIDAD.
A veces tengo miedo de la miopía de algunos razonamientos.
Ese nene sucio, en patas, con los mocos colgando, me mira la coca que estoy tomando. Se acerca y me pide un poco. El nene se fue con la gaseosa y yo pensando que esa es la verdadera inseguridad.
Comprendí entonces, que en la plaza están un poco más allá y piden por certeza de que un niño coma todos los días; se manifiestan, hermanándose con los movimientos sociales, para que los trabajadores tengan plena certeza de cobrar a fin de mes. Su grito es por más educación y mejores hospitales o no sé… estoy un poco inseguro…
En la televisión el mismo tipo murió en cada unos de los canales. La mujer sigue llorando desconsolada. Mi madre me dice que es terrible como lo mataron. Yo sólo quiero dormir y dejar de tenerle miedo a esos tipos de la plaza.

viernes, 4 de diciembre de 2009

SOBRE LA VIDA

(Poema de Nazim Hikmet, Turquía 1902 - Rusia 1965)

La vida no es broma.
La tomarás en serio,
como lo hace la ardilla, por ejemplo,
sin esperar ayuda ni de aquí ni de allá.
Tu más serio quehacer será vivir.
La vida no es broma.
La tomarás en serio,
pero en serio a tal punto
que puesto contra un muro, por ejemplo,
con las manos atadas,
o en un laboratorio,
de guardapolvo blanco y con grandes anteojos,
tú morirás porque vivan los hombres,
aun aquellos hombres
cuyo rostro ni siquiera conoces.
Y morirás sabiendo, ya sin ninguna duda,
que nada es más hermoso, más cierto que la vida.
La tomarás en serio,
pero en serio a tal punto
que a los setenta años, por ejemplo,
plantarás olivares,
no para que les queden a tus hijos,
sino porque, aunque temas a la muerte,
ya no creerás en ella,
puesto que en tu balanza
la vida habrá pesado mucho más.

NAZIM HIKMET

sábado, 28 de noviembre de 2009

Un chiste nada boludo


- Macri es fánatico de la escuela de Frankfurt.

-¿Por qué?

- Porque tiene todos los libros de adorno.


Es muy bueno.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Más alla de los muros.

Tan parecido a un aula del Gran Buenos Aires. Tan lejos queda París y tan parecido.
La película dirigda por Laurent Cantet "Entre los muros" (Entre les murs) es una reflexión sobre cómo se educa en una escuela de hoy. Alumnos que necesitan contención. Profesores que no saben, no pueden. Transcurre en la escuela, pero la causas están más allá de los muros.

Altamente recomendable.


Que la sigan posteando.

Me gustó mucho esta opinión y por eso la pongo en el blog. Porque si no me gustará no la pondría. Si la posteo y no me gusta sería un gran bolu... ah cierto, soy. Entonces ya está que la sigan posteando...

http://www.supergol.com/blog/?p=254

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De reversa, mami
Pecados del periodismo »

Violencia es mentir
22 de Octubre, 2009 por Sebastián García

Decir “que la chupen” puede resultar grosero y hasta violento… pero repetir el tape cien veces por televisión y ponerlo ASÍ DE GRANDE en la tapa de todos los diarios lo es mucho más.
¿Quién tendría que cuidar más su vocabulario, sus modales y sus formas? ¿Maradona o el senador Reutemann (“Que la candidatura se la metan en el culo”)? ¿Maradona o el senador electo De Narváez (“Me agradecen por haberle roto el culo a los pingüinos”).
Si a la corporación mediática le preocupa tanto la imagen que damos al mundo o lo que pueda llegar a escuchar un niño de boca de Maradona, ¿por qué no censuró el tape con un bip? ¿Por qué repitió el “QUE LA CHUPEN” hasta el hartazgo? ¿No hubiese sido más responsable no poner eso al aire?
En el programa Intrusos, conducido por Jorge Rial de lunes a viernes de 15.30 a 18hs, se ven culos y tetas por doquier, se oyen puteadas escandalosas, se ven chantajes, aprietes, y desfilan prostitutas que se pelean todo el tiempo. Eso pareciera no ser nocivo para un menor de edad, pero lo que dijo Maradona, sí.
Lo que muchos sospechábamos lo confirmó Diego anoche. La campaña anti-Maradona es, en realidad, una campaña anti-Grondona. Una vendetta de la corporación mediática contra el presidente de la AFA, luego de que éste les quitara el gran negocio de la televisación del fútbol para pasarlo a manos del Estado. Y una vez más, como siempre, crucificaron al número Diez.
A veces, cuando me preguntan a qué me dedico, me da vergüenza decir que soy periodista. Y es por culpa de los Liberman, los Pasman, los Pavlovsky… todos esos animalitos con micrófono que salen por televisión diciendo una cosa, al día siguiente otra, y al día siguiente otra… Pseudoperiodistas que se creen con derecho a dar lecciones morales a los demás, cuando ni siquiera se respetan a si mismos. Se prostituyen. A cambio de dinero, hacen el trabajo sucio de defender los intereses económicos de aquellos que le pagan el sueldo. Es decir, se cagan en la audiencia.
Violencia es mentir. Y la corporación mediática se la pasa mintiéndole a la gente. Así que Diego tiene razón: con perdón de las damas… que la chupen.

sábado, 17 de octubre de 2009

El 17 de Octubre

Norberto Galasso, historiador y ensayista. Recopiló las distintas opiniones y posturas acerca del 17 de octubre de 1945.

Opiniones sobre el 17 de octubre

"El país era otro país y no quisieron entenderlo... El 17 de octubre, más que representar la victoria de una clase, es la presencia del nuevo país con su vanguardia más combatiente y que más pronto tomó contacto con la realidad propia". Arturo Jauretche.
"Cuando en la época de nuestra famosa Unión Democrática, tantos intelectuales de izquierda marchábamos al lado de conservadores como Santamarina y señoras de la sociedad, deberíamos haber sospechado que algo estaba funcionando mal". Ernesto Sábato.
"El 17 de octubre fue preparado por la Policía Federal y la Oficina de Trabajo y Previsión, convertida en una gran máquina de propaganda tipo fascista..." Unión Cívica Radical.
"...Había dos países en octubre de 1945: el país elegante y simpático con sus intelectuales y su sociedad distinguida sustentada en su clientela "romana" y el país de ‘la corte de los milagros’ que mostró entonces toda su rabia y toda su fuerza. ¡Nueve días que sacudieron al país! ¡Nueve días en que la verdad se desnudó! ¡Nueve días que cierran una época e inauguran otra!... Desde luego, el odio no es el único ingrediente del peronismo pero es el fundamental, el cemento que aglutinó a las masas en torno a Perón". Emilio Hardoy, dirigente conservador.
"En los bajíos y entresijos de la sociedad hay acumuladas miseria, dolor, ignorancia, indigencia más mental que física, infelicidad y sufrimiento. Cuando un cataclismo social o un estímulo de la policía moviliza las fuerzas latentes del resentimiento, cortan todas las contenciones morales, dan libertad a las potencias incontroladas, la parte del que pueblo que vive ese resentimiento y acaso para su resentimiento, se desborda en las calles, amenaza, vocifera, atropella, asalta a diarios , persigue en su furia demoníaca a los propios adalides permanentes y responsables de su elevación y dignificación". Partido Socialista
"El 17 de octubre es uno de los tantos golpes de cuartel". Grupo Obrero Marxista.
"Era el subsuelo de la Patria sublevado... Eramos briznas de multitud y el alma de todos nos redimía. Presentía que la historia estaba pasando junto a nosotros y nos acariciaba suavemente, como la brisa fresca del río.. Lo que yo había soñado e intuído durante muchos años estaba allí presente, corpóreo, tenso, multifacetado, pero único en el espíritu conjunto. Eran los hombres que están solos y esperan que iniciaban sus tareas de reivindicación. El espíritu de la tierra estaba presente como nunca creí verlo". Raúl Scalabrini Ortiz.
"Se iniciaba un largo y doloroso período, pues quienes lo habían planeado habían logrado desencadenar un movimiento de masas que acompañaría a la dictadura. Con el caer de la tarde, la tristeza me dominó". Américo Ghioldi.
"¿Cómo?, se preguntaban los figurones de la oligarquía, azorados y ensombrecidos, ¿pero es que los obreros no eran esos gremialistas juiciosos a quienes Juan B. Justo había adoctrinado sobre las ventajas de comprar porotos baratos en las cooperativas?. Jorge A. Ramos."
No sólo por los bombos, platillos, triángulos y otros improvisados instrumentos de percusión (esa gente) me recuerda las murgas de carnaval, sino también por su indumentaria: parecen disfrazados de menesterosos. Me pregunto de qué suburbio alejado provienen esos hombres y mujeres casi harapientos, muchos de ellos con vinchas que, como a los indios de los malones, les ciñen la frente y casi todos desgreñados. ¿O será que el día gris y pesado o una urgente convocatoria, les ha impedido a estos trabajadores tomarse el tiempo de salir a la calle bien entrazados o bien peinados, como es su costumbre ¿ O habrán surgido de ámbitos cuya existencia yo desconozco" . María Rosa Oliver, escritora del grupo "Sur" y camarada de ruta del partido comunista.
"Estábamos en el medio de la multitud, sumamente emocionados. Y advertí que en el rostro de Nicolás Olivari corría un lagrimón" . Alberto Vanasco.
"Con su permiso, señor Capitán. Voy a desalojar a toda esa gente.- Sí, le dije , pero con una condición: no dispare ningún tiro adentro del edificio... Se retiraron entonces... El dio la orden y los soldados pusieron rodilla en tierra, dieron vuelta sus fusiles-con la culata adelante- y comenzaron a sacudirles las cabezas a los revoltosos. Sonaban sus cabezas que parecían mates". Isaac. F. Rojas.
"El malón peronista - con protección oficial y asesoramiento policial- que azotó al país, ha provocado rápidamente- por su gravedad- la exteriorización del repudio popular de todos los sectores de la República en millares de protestas... Se plantea así para nuestros militantes, una serie de tareas que para mayor claridad, hemos agrupado en dos rangos: higienización democrática y clarificación política. Es decir, por un lado, barrer con el peronismo y todo aquello que de alguna manera sea su expresión: por el otro, llevar adelante una campaña de esclarecimiento de los problemas nacionales, la forma de resolverlos y explicar ante las amplias masas de nuestro pueblo, más aún que lo hecho hasta hoy, lo que la demagogia peronista representa. En el primer orden, nuestros camaradas deben organizar y organizarse para la lucha contra el peronismo hasta su aniquilamiento. Corresponde aquí también señalar la gran tarea de limpiar las paredes y las calles de nuestras ciudades de las inmundas ‘pintadas’ peronistas. Que no quede barrio o pueblo sin organizar las brigadas de reorganización democrática. Nuestras mujeres ...deben visitar las casas de familia, comercios, etc, reclamando la acción coordinada y unánime contra el peronismo y sus hordas. Perón es el enemigo número uno del pueblo argentino" Declaración del Partido Comunista, 21/10/4592.
"El malevaje peronista, repitiendo escenas dignas de la época de Rosas y remedando lo ocurrido en los orígenes del fascismo en Italia y Alemania, demostró lo que era, arrojándose contra la población indefensa, contra el hogar, contra las casas de comercio, contra el pudor y la honestidad, contra la decencia, contra la cultura e imponiendo el paro oficial, pistola en mano y con la colaboración de la policía que ese día y al día siguiente, entregó las calles de la ciudad al peronismo bárbaro y desatado". Partido Comunista.
"...Es impresión generalizada que a menos que la oposición reaccione rápidamente, el apoyo popular a Perón crecerá como una bola de nieve permitiéndole competir electoralmente, como candidato del pueblo, con mejores posibilidades de las que se le asignaban hasta ahora... La rehabilitación de Perón se hará sentir en los países vecinos. ..Esto ha fortalecido la posibilidad de formación de un bloque de dictaduras en América del Sur, amigo de Rusia y hostil hacia los Estados Unidos" Embajada de los Estados Unidos.El mismo 17 de octubre, La Nación publica un telegrama donde "la opinión democrática argentina coincide con la posición de Mr. Braden respecto al problema de la libertad en América y desea expresar que consideraría como una actitud amistosa para nuestro pueblo y nuestra democracia su confirmación como secretario de Estado adjunto para los asuntos latinoamericanos. Comunicación cursada al Dto. de Estado de los Estados Unidos. Firman: Victoria Ocampo, Adela Grondona, Ana R. Schliepper de Martínez Guerrero, Juan Antonio Solari, Sara Alvarez de Ezcurra, Alejandro Ceballos, Raúl Monsegur, Bernardo Houssay y Mariana Sáenz Valiente de Grondona

El juego de la vida

Juego bien al fútbol, pero tengo un defecto que es un pecado capital para un equipo: Soy un morfón, doy la pelota cuando ya no me queda otra alternativa. Proveo malos pases y a desgano porque quiere decir que no pude concluir mi jugada.
Escribo mal. Cada corrección me lo confirma. Yo lo siento. Cada hoja en blanco es una verdadera tortura sin imágenes, principios o finales.
Entonces opto por escupir frases inconexas, que intento unir con más voluntad que verdadera inspiración.
Milité en el partido obrero pero me fui cansado de escuchar el manifiesto comunista. Creo que nunca lo entendí del todo.
Intenté tener fe. Pero desafortunadamente esa religión era muy simple, tenía que tener fe en mi mismo. Son muchos años de no creer en mí, es difícil tirar todo por la borda.
No soy lindo. Soy negativo. Soy colgado y me enoja que me lo digan.
Me disgusta que crean que busco misericordia. Simplemente soy así.
Odio profundamente a quien acepta ésta vida miserable, rutinaria y gris. Esos que aceptan y asienten cada segundo con resignación y una falsa sonrisa.
Pero por suerte intento cambiarlo cada día. Tener fe en mi mismo. Escribir mejor. Odiar menos. Aceptar que me critiquen. Leer a Marx en soledad.
Sé que todavía tengo alguna chance de cambiar. Confiar de una buena vez en lo que me dijo mi Maestro.
Igualmente quiero aclararles a Chila, Titi, Santi, Pablo, Negro, Martín, Pollo, Alfa, Diego y a cualquier ser humano que comparta una cancha conmigo que nunca, jamás, ni remotamente podré darle un pase limpio, un pase-gol. Eso si que no lo puedo transfomar.

Lo malo de tener un blog

Que nadie te lee.
Que como dijo José Pablo Feinman "No hay un pelotudo que no tenga un blog"
Que si estudias periodismo, un profesor puede decir que bajas tus notas de Internet. Cuando en realidad subiste la nota que le entregaste.
Que por hacerlo anónimo tengo estos quilombos.
Que se contruye con la fantasía de que uno publica... en un blog.
Que ni siquiera yo me leo.

domingo, 11 de octubre de 2009

domingo, 4 de octubre de 2009

176

En silencio te digo que me molesta que socialices tu reggaeton apestoso con todos los pasajeros.
Sin conocerte me agota escuchar tus frases de programa periodístico berreta.
Sigo sin entender el orgullo que sentís de mostrar tu intimidad en el facebook.
No comprendo que mires tu celular a cada un minuto.
Nadie logro decirte algo porque solo escuchas a tu ombligo.
Por fin bajaste en Bella Vista y ojalá no te vea nunca más.

River tu ingrato nombre

Lo escupo con rabia. No hay equipo. No tienen amor propio, ni siquiera tienen alma. Qué dirían allá en lejano barrio, en el Club Villa Tranquila : Son unos Cagones.
Ni siquiera amor a la guita. Nada.
Eso es River.

domingo, 27 de septiembre de 2009

La columna con Roña








El mono relojero Not dead

"Tomo para no enamorarme...me enamoro para no tomar"

Mirtha Legrand-Conductora y golpista

En 1996 el entonces gobernador bonaerense Eduardo Duhalde impulsó una ley que limitaba a los boliches a cerrar a las 3 de la mañana y a los bares media hora después. Para 1998 la medida estaba sin efecto porque nadie la cumplía y también en ese año Kapanga comenzaba a sonar con varios hits entre ellos una canción que se volvió un himno de protesta y de repudio a la medida duhaldista: El Mono Relojero que en sus estrofas le gritaba al poder “andate a dormir vos/yo quiero estar de la cabeza/poder tomar una cerveza/y emborrachar mi corazón/Dejate de joder/si estás mas duro que una mesa/pero yo estoy de la cabeza/somos los dueños del reloj”.
Hoy como ayer el gobernador Scioli impulsa la medida para que los boliches tengan que cerrar a las 5.30 de la mañana y una hora antes dejan de vender bebidas alcohólicas. Sus impulsores dicen que esto evitaría la violencia que se suceden en los boliches todos los fines de semana, generadas por el alto consumo de alcohol entre la juventud. Por lo menos es una medida con una estrechez de mente que no puede ocultarse y asusta, porque implica un razonamiento simple, básico, chato y básico: “El alcohol es la semilla de la violencia, por lo tanto expidamos menos alcohol, cerremos los boliches antes y así, de esa manera diminuirá la violencia”. En principio no puede demonizarse el alcohol, porque la violencia ejercida hacía los jóvenes tiene forma de exclusión, de falta de perspectivas para el futuro. Eso es verdadera violencia.
Por otra parte la ley propuesta sólo rige para el territorio bonaerense y no para la capital, entonces los jóvenes irán para capital. Se queda a mitad de camino.
Históricamente una ley que restringe los derechos individuales contemplados por cualquier democracia más o menos normal, tiene un efecto contraproducente. Por citar como ejemplo la “ley seca” que rigió en los Estados Unidos, permitió un fabuloso negocio ilegal para las mafias y un incremento mayor de bebidas.
Por otra parte el antecedente de 1996, cuando el entonces gobernador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, impulso el cierre de locales nocturnos a las 3 de la mañana, para 1998 nadie lo cumplía. El negocio de la noche es grande y sus dueños muy poderosos.
Por último, específicamente y yendo a la situación de que el boliche cierra a las 5.30 pone el peligro a los chicos que asisten a bailar, porque a esa hora la frecuencia de colectivos no es la normal y por eso estarían desprotegidos, en la calle y sin regresar a sus casas.
Es un parche, una medida que responde a el pensamiento pacato y retrograda de algunos sectores sociales, esos que piden “mano dura”, “seguridad” y todas esas proclamas que ven en el síntoma, llámese violencia, delincuencia juvenil, drogas como el verdadero y único factor a solucionar. No realizan un esfuerzo intelectual o por lo menos simplemente cuestionarse por qué los jóvenes tienen la necesidad de matarse a trompadas. Pero que esos reclamos existan no es tan cuestionable, lo que preocupa es que los legisladores también tienen un pensamiento de “emparche”, jamás a largo plazo. Se quedan a mitad de camino una y mil veces más.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Y mi palabra es la ley

El debate por la nueva ley de medios alcanzó en estas últimas semanas una magnitud sorprendente debido a su media sanción en la cámara de diputados, pero todavía falta que pase por el Senado de la Nación, que se hubiera convertido en un problema para el oficialismo si era presidido por Cleto Cobos… pero no es así, porque como la Presidente Cristina Kirchner viajó a los Estados Unidos para hablar antes empresarios y luego sumarse a la Cumbre del G-20, Cobos la tuvo que reemplazar en el ejecutivo y entonces quedo un oficialista más en la cámara alta.
Todas las voces todas arrojan opiniones a favor, en contra y disparatadas. El tema está instalado y ya nadie puede escapar de toda la información abrumadora que circula por los medios. Los debates se suceden, se pisan en forma vertiginosa pero como dijo, el ex colaborador de El Gran boludo... , Gary Coleman en una reciente entrevista, cuando se refería a un escritor que odia profundamente: “Es menos leído que el texto de la ley de medios”. Y algo de razón tiene Coleman.
En la ley vigente de radiodifusión están las firmas de Jorge Rafael Videla y José Alfredo Martínez de Hoz. Sus nombres generan escalofríos y el texto de la ley también porque en ella el ciudadano es un “Enemigo interno”. Gustavo López, Subsecretario general de la Presidencia, afirma que “la ley de la dictadura no consideraba a la comunicación como un derecho, sino como una cuestión de seguridad. De esta concepción se desprende que se prohibía a las cooperativas, ONG, universidades y demás asociaciones sin fines de lucro ser titulares de licencias de radio o televisión. Para esa mirada represiva, estos sectores eran los más peligrosos y a los que había que controlar”. Lo que señala López es una de las diferencias entre la ley vigente y la que se está debatiendo.

Más allá de los intereses en juego, lo importante de que existe la posibilidad de sacar de nuestra legislación una ley procedente de un gobierno de facto y reemplazarla por una de la democracia. Así mismo impedir la conformación de monopolios es necesario para que los discursos se diversifiquen, exista pluralidad tanto en la cantidad de medios así como también en enfoques. El periodista Jorge Lanata opinó para el portal “Hablemos Todos” que “Estoy de acuerdo en algunos puntos del proyecto del Gobierno, no en todos, pero que haya otro proyecto puede significar que se cambie más adelante. Pero seguro que entre un proyecto y el otro no tengo ni que pensarlo, prefiero un proyecto de la democracia sea del partido que sea”.


En suma lo que se debate en el Congreso es quién tiene la palabra. Porque tener la palabra, es éste mundo de la información es sin lugar a dudas tener poder. Mientras tanto, las suspicacias que afirman que sólo se trata de una nueva forma de control para el gobierno de turno, olvidan que si es aprobada la ley, la posibilidad de modificarla, enmendarla, corregirla es un derecho que sólo el sistema democrático puede dar.

viernes, 18 de septiembre de 2009

¿Qué te pasa Clarín estas nervioso?


MAESTRO

"Estoy de pie en escenario
de la contienda más encarnizada.
Que pone frente a frente a las fuerzas opuestas:
la esperanza y la desesperación,
el valor y la cobardía,
la inacción y el desafío.
Aunque la tierra sea mi único alimento,
aunque las uñas sean lo único que me sostenga
del peor precipicio,
yo seguiré avanzando,
de a pulgadas, de a centímetros.
Decidido a quebrar la adversidad"










Gracias Maestro Daisaku Ikeda.


http://www.sgiar.org.ar/

PROFESOR

No me derrotaron dijo el señor periodista. Siento que una y mil veces, volvería a hacer lo mismo, afirmó con lágrimas que no terminaban de nacer. Con la voz quebrada, soltó esos puñales para mentes pajeras, de su rabia contra ese poder despótico de los milicos, de amigos del barrio que pueden desaparecer, de requisas, miedo y clandestinidad. No lo derrotaron. No hay dudas. Porque con esas palabras enseñó más de ética periodística, que lo que se puede encontrar en tomos y ediciones de los catedráticos más distinguidos.
Gracias Profesor Daniel Vilá.

Medios...Olvidadizos.


18 de Septiembre de 2009.

3 años pasaron.

Jorge Julio López todavía no aparece.


domingo, 13 de septiembre de 2009

Conectados

Sms. Msn.Facebook.Blog.Twiteer. Nunca en la historia estuvimos más conectados. Nunca tanto en la historia estuvimos tan alejados. No hay tecnología que reemplacé el abrazo humano. Nada más quiero decir.

Siamo Fuori della Copa... un giorno tristissimo...

Todo se ha dicho. Poco se ha jugado. Durante la previa con Brasil se hablo mucho de actitud o el más cercano "huevos". Nada de cómo jugar y de qué forma. Los multimillonarios jugadores son por lo menos apáticos. ¿Dónde quedo Carlitos lo que tanto admirábamos de tu juego barrial?; ¿ Y el jugador de play Lionel Messi... vino de España o tuvo un problema con migraciones?.
No miró más TyC, no quiero escuchar a Niembro, a Macaya y a toda esa sarta de boludos, prefiero, en cambio, ir a la mesa del Club Villa Tranquila y escuchar a los viejos sabios que me afirman, que me inducen a pensar estrechamente.
Cuando llegué a la mesa poblada de cadáveres de vinos y cervezas, escuché que el Dios era bajado de un gomerazo del Olimpo. Y entonces les dije:- Señores, me van a tener que disculpar...
Me retiré en silencio. Pensando en esas bellas palabras de Eduardo Sacheri. Aunque quiera y me sobren los motivos, no puedo decirte nada. No me alcanza con estar fuera de un mundial. Porque siento que estoy en deuda.

Me van a tener que disculpar. Eduardo Sacheri.
(Fragmentos)

“Pero me van a tener que disculpar, señores. Hay un tipo con el que no puedo. Y ojo que lo intento. Me digo: no puede haber excepciones, no debe haberlas. Y la disculpa que requiero de ustedes es todavía mayor, porque el tipo del que hablo no es un benefactor de la humanidad, ni un santo varón, ni un valiente guerrero que ha consolidado la integridad de mi patria.”

“Y ojo que no sólo no es un pobre muchacho saturado de virtudes. Tiene muchos defectos. Tiene tal vez tantos defectos como quien escribe estas líneas, o como el que más. Para el caso es lo mismo. Pese a todo, señores, sigo sintiéndome incapaz de juzgarlo. Mi juicio crítico se detiene ante él, y lo dispensa.No es un capricho, cuidado. No es un simple antojo. Es algo un poco más profundo, si me permiten calificarlo de ese modo. Seré más explícito. Yo lo disculpo porque siento que le debo algo. Le debo algo y sé que no tengo forma de pagárselo. O tal vez ésta sea la peculiar moneda que he encontrado para pagarle. Digamos que mi deuda halla sosiego en este hábito de evitar siempre cualquier eventual reproche”

sábado, 29 de agosto de 2009

Apellido

Porque mi apellido me pesa, quisiera ser Pérez o García. No los dos juntos porque tienen muchos problemas.
¿Tiene algo que ver con aquél Emperador de los francos? No señor. Nada más lejos.
Cuando me nombran se sorprenden. Yo me avergüenzo, sabiendo que la grandeza no me acompaña hoy. Tal vez mañana. Seguramente.
Mientras tanto soy un Gómez disfrazado de conquistador.

TBA

Cansados.
Apretados.
Resignados.
Atrasados.
Chivados.
Tristes.
Encerrados.
Escapan por la ventana.
Escapan en auriculares.
En mensajes que piden vida.
Razones para no estar allí
Están.
Solos, en un tren.

¿De qué estas hablando Gary?

Columnista invitado











Por Gary Coleman.

Un niño estrella, un adulto estrellado

Hasta el momento no he recibido más que promesas de pago por mí anterior artículo. Son unos caraduras. No voy a escribir más para este pasquín amarillo… “Cuéntales Gary, da a conocer el infierno de los niños estrella” me dijo Michael Jackson en el living de la pensión, mientras yo leía el libro de rimas de Belen Francese. Yo le dije:-¿De qué estas hablando Michael?
No se lo voy a contar a mí psiquiatra, no. Él dirá que me Michael ha muerto y que sería sano para mí un lugar en donde recomponerme. No voy a ir más al psiquiatra. Entonces como ahora, como nunca, entendí las palabras del Rey del Pop. Él fue una niño estrella, yo también lo fui. Sufrí a mi padre que me atormentaba “Enano boludo no vayas a crecer” me decía constantemente. Finalmente crecí 5 centímetros y me rajó de casa, pero lo que más me dolió es que el muy garca me saco toda la guita de los episodios de “Blanco y Negro”. Jamás lo perdoné. Pero me recompuse a fuerza de talento.
Creo que la presión de los padres para que sus hijos sean famosos es un factor importante, pero lo determinante es la falta de talento de estos mocosos carilindos y simpáticos. Solo basta con enumerar a algunos de estos pequeños fracasados, como los llamo cariñosamente: Macaulay Culkin (Mí pobre angelito); Gamuza (Cebollitas); Haley Osment el nenito rubio de “Forrest Gump”, “Sexto sentido”; Dakota Fanning la adorable nena de “Mi Nombre es Sam”; Siracusa y Cirilo de “Señorita Maestra”; Lorena Paola y finalmente mis hermanos en la ficción: Willis y Kimberly. Sería imposible detallar a todos los niños exitosos, luego adultos fracasados sumidos en el alcohol, las drogas y hasta incluso muertos debido a sus excesos. Tendría que hacer archivo pero si no me pagan no hago nada.
En una ocasión me llamó Macaulay Culkin (Mí pobre angelito). Culkin estaba con Nico (“Exterminaitors”) los dos súper drogados como siempre, se querían suicidar, ingiriendo copias de los videos de sus efímeros éxitos. Les supliqué que no hicieran semejante locura, porque no habían tenido muchos éxitos y era posible que fallaran en su intento suicida, lo mejor y lo más seguro era un balazo en medio de sus frentes. Yo siempre estoy dispuesto a dar una mano, porque me gusta ayudar. Luego medité largamente sobre por qué los niños estrella terminan mal, estrellados, alcohólicos y muertos… no llegué a ninguna conclusión, en verdad si arribé a una hipótesis pero si no me pagan…
Solo les dejo una profecía: Miren de cerca la vida del protagonista de “Harry Potter” porque pronto tendremos noticias de homicidios consumados por el joven actor. Me despido de ustedes con una frase que me acompañó siempre “Soy Negro, soy enano, ex adicto y quiero que me paguen”.
Hasta siempre.

MuertealaPenadeMuerteMuertealaPenadeMuerte...

Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos. Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente a la del Estado.
Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco.
Fui descuartizado por rebelarme contra la autoridad colonial.
Fui condenado a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos. Mi señor era el brazo de la Justicia.
Fui quemado vivo por sostener teorías heréticas, merced a un contubernio católico-protestante.
Fui enviada a la guillotina porque mis Camaradas revolucionarios consideraron aberrante que propusiera incluir los Derechos de la Mujer entre los Derechos del Hombre.
Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios.
Me fusilaron encinta, junto con mi amante sacerdote, a causa de una interna de federales.
Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente.
Fui enviado a la silla eléctrica a los veinte años de mi edad, sin tiempo de arrepentirme o convertirme en un hombre de bien, como suele decirse de los embriones en el claustro materno.
Me arrearon a la cámara de gas por pertenecer a un pueblo distinto al de los verdugos.
Me condenaron de facto por imprimir libelos subversivos, arrojándome semivivo a una fosa común.
A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales supieron con certeza qué delito merecía la pena capital. Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable. Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar. Cada vez que se alude a este escarmiento la Humanidad retrocede en cuatro patas.

María Elena Walsh

El clásico del fin del mundo.

El encuentro más pobre, menos colorido, pero no por eso menos sentido por sus hinchas. Un clásico lado b como sólo el gran boludo argentino te puede mostrar


Jeremías sale del trabajo apurado para llegar a tiempo al partido, hoy es el clásico y no quiere llegar tarde al estadio. Juan Cruz ya llegó a la cancha, despliega su bandera y la cuelga en el alambrado, parece nervioso, hoy no es un partido más para el equipo de sus amores, hoy es el clásico. Comienza a sonar el redoblante, los cantitos de las hinchadas, solo faltan diez minutos para empezar. Uno grita “Que hoy tenemos que ganar” y otro que “somos locales otra vez”.Los equipos salen a la cancha, la furia contenida explota: banderas de un lado al otro peleando con el viento, bombas de estruendo que la policía no logró sacar en el cacheo y gritos que anhelan una victoria.
No es Boca jugando contra River. Tampoco el súper clásico del fútbol español Real Madrid-Barcelona. Es el último clásico del mundo, que enfrenta a Juventud Unida y el Deportivo Muñiz. Es el clásico más pobre del fútbol argentino, el que menos gente convoca y por lo tanto está al margen de cualquier tipo de cobertura periodística. Los dos equipos son de San Miguel, Provincia de Buenos Aires y juegan en la última categoría del fútbol argentino que es la Primera D. No se puede caer más bajo de la “D” y el último equipo de la tabla queda desafiliado, es decir que no puede jugar por un año y los miembros del plantel quedan desligados del club para jugar en donde quieran o mejor dicho en donde puedan, debido a sus pocas habilidades futbolísticas. “Desafiliar es lo peor, es un dolor muy grande, porque yo a Muñiz lo quiero de verdad” dice Juan Cruz, que visiblemente triste mira al suelo porque durante el año pasado su club no jugó, estuvo desafiliado. El “Rayo Rojo”, como le dicen a Muñiz, sufrió cuatro desafiliaciones por quedar último y pocas, muy pocas alegrías, entre ellas haberle ganado a Juventud en la temporada 2006-2007 por 5 a 1, para luego no jugar más por un año. Desde la otra orilla Jeremías ríe por el mal pasar de Muñiz y recuerda lo que cantaba la hinchada del “Lobo Rojo” (Juventud Unida) a su rival de siempre: “Solidaridad para el rayo que se va/ Solidaridad para el rayo que se va/ eso es un equipo/eso es una hinchada a desafiliar”. Jere es socio de Juventud desde los 6 años y su abuelo Obdulio fue Vicepresidente del club. Si bien ya no se amarga tanto como antes por los resultados, recuerda con nostalgia uno de los ascensos en la temporada 1997-1998 en que el Lobo logro el bicampeonato y el ascenso directo a la Primera C. No se olvida de ese equipo porque luego de ascender se desarmó el plantel, al otro año descendieron de nuevo a la “D” y desde entonces Juventud no tuvo logros importantes, más que permanecer en la categoría y oscilar en cada campeonato en la mitad de tabla.
Juventud y Muñiz pertenecen a un submundo futbolístico como es la primera D, más cercano al potrero de barrio que al profesionalismo: Ningún jugador cobra un sueldo, solo puede haber una gratificación de no más de 30 pesos por partido ganado. Lo que no se les niega a los jugadores es un pebete de jamón y queso para reponer energías. Los propios jugadores compran sus botines y muchas veces el club hace que cada jugador lave su camiseta y de esa forma abaratar costos. No hay transferencias millonarias, ni de miles, puede haber de cientos, por 800 pesos se puede comprar un jugador. Dentro de un plantel de la “D” se pueden encontrar los más diversos oficios: albañiles, fotógrafos, administrativos, abogados, profesores de educación física, vendedores ambulantes. Nadie vive del fútbol, pero según Fernando Priezza ex jugador de Juventud “No podemos vivir sin el fútbol”. Los jugadores juegan por la los hinchas no tienen más pretensiones que la de ver a su club crecer. Nada puede manchar la pelota en ese ritual casi íntimo que es el clásico del fin del mundo, un partido de la “D”. Un lugar libre de conflictos por la televisación, de la violencia de las barras bravas y corrupción de los dirigentes.
Jeremías afirma que la canción que puede reflejar el sentimiento de un hincha de la “D” es una estrofa de “Eclipse de Mar” de Joaquín Sabina que dice “Hoy amor, como siempre, el diario no hablaba de ti, ni de mí”.Nadie va hablar de Juventud-Muñiz, pero a quienes aman con pasión poco les importa la ignorancia de otros tantos.

DE LOS DOS LADOS, UN CLÁSICO LADO A Y EL LADO B
Lado A(Público) River-Boca promedio de 60.000 espectadores
Lado B(Público) Juventud-Muñiz promedio 500 personas.
Lado A(jugador mejor pago): Juan Román Riquelme 3 millones de dólares por año.
Lado B(jugador mejor pago):No se les paga, salvo por un pebete de jamón y queso después de los partidos.
Lado A(Reconocimiento Internacional):El diario británico The Sun dice “Es la experiencia deportiva más intensa del mundo”.
Lado B(Reconocimiento Internacional): No hay ninguna valoración.

martes, 18 de agosto de 2009

El Diario

"El diario es más fuerte que un millón de fusiles.

El diario es la respiración de la época,

El diario es la columna vertebral de la sociedad,

El diario es la arteria de la cultura,

El diario es la luz del futuro”


Daisaku Ikeda

Revancha

¡Che pero esos no pueden ser de la ´85! Mirá lo que es el ocho, el ocho ahí ¿no ves?, el que está hablando con el arquero… Si lo tengo visto, es amigo de mí abuelo y tiene dos hijos en la primaria. Palito le ponía humor a lo adverso.

Nico intentó arengar a la tropa: “¡Lo vamos a ganar igual che!, vamos a poner todo, a jugar como sabemos y esos veteranos…”. Pochi interrumpió lo que iba a ser un discurso emocionante, épico. Luego jugaríamos como héroes y saldríamos vencedores.

Pero no fue así.

Pochi dijo que nunca les podríamos ganar, que le parecía una vergüenza organizativa, una trampa evidente y que sólo cuando seamos mayores de edad tendríamos la remota posibilidad de victoria. Asentimos. Fuimos derrotados. Pasaron casi diez años desde aquel partido perdido antes de jugarlo, que nos arrancó un pedazo de orgullo. Todos los jueves esperamos en el Villa Tranquila.

Mientras peloteamos antes de empezar, de reojo miramos la puerta, no se habló nunca del tema, nadie de nosotros lo dijo expresamente, pero los esperamos, para cerrar la herida que sangra en nuestro corazón futbolero.

Fue publicado en el sitio Web Cuentos y más(muy bueno el sitio por cierto)
http://www.cuentosymas.com.ar/cuento.php?idstory=2012

jueves, 6 de agosto de 2009

Tenés razón Roberto... gracias Roberto

"Se dice de mí que escribo mal. (...) No tendría dificultad en citar a numerosa gente que escribe bien y a quienes únicamente leen correctos miembros de sus familias (...) El futuro es nuestro por prepotencia de trabajo. Crearemos nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledad libros que encierren la violencia de un cross a la mandíbula".

Roberto Arlt.

sábado, 25 de julio de 2009

El NO periodismo Caiga Quien Caiga

Notero: -¿Es verdad que le dicen aloe vera?

Fucionario:- No, ¿Por qué?

Notero: -Porque cada vez que lo estudian tiene más y más propiedades.


Es graciosa la pregunta del cronista, uno se ríe y es por así decirlo una pequeña justicia ante un político sospechado de corrupción, rico en propiedades y pobre en escrúpulos. Pero no es periodismo, es tan solo un show o tal vez una corriente que se llama No periodismo.


Esto es una práctica constante del programa CQC (Caiga quien Caiga) que sostiene su contenido en el terreno de las no entrevistas, las no preguntas, inclusive en las no investigaciones. Un programa exitoso en argentina que exportó su formato a varios países entre los que se destacan España, Chile y Estados Unidos.
La semana pasada el ciclo fue noticia en los medios argentinos o mejor dicho su notero, ahora conductor Gonzálo Rodríguez, porque sufrió la agresión del Intendente de la localidad de El Bolsón Oscar Romera, éste lo tomo del cuello y se generó una situación patética en la que el notero sorprendido le preguntaba si le iba pegar y el Intendente sacado le proponía una pelea frente a las cámaras. A la deplorable situación se llegó porque CQC fue a la ciudad rionegrina a denunciar al Intendente porque quería trasladar el aeródromo que se encuentra en la localidad y por lo tanto iba a dejar a la ciudad incomunicada ante cualquier emergencia o un desastre natural como un incendio forestal. Hubo un plebiscito no vinculante y por el 76% los vecinos de la ciudad le dijeron no al traslado de la pista. Por otra parte se conocía la posibilidad de que en el lugar de la pista se realizará un negocio inmobiliario de 200 millones de dólares y para colmo de males una radio local opositora a la medida municipal fue sospechosamente quemada. El gobierno municipal desconoció la voluntad popular y según CQC iba a realizar el traslado de la pista. Todos los caminos nos llevan a la corrupción y códigos mafiosos de un funcionario público, nada extraño y nuevo bajo el sol. Allí fue el periodista disfrazado de avioncito al encuentro del Intendente para hacer justicia, para enfrentar la corrupción. Pero se encontró con una reacción imprevista. Ante las preguntas que le hacía el cronista, Romera incrementaba su furia: insultó, empujó y le saltó la térmica, cuando un productor detrás de cámara dijo – Acá quemaron una radio, que si bien fue una acusación directa para el intendente, es como que si le dijeran a un tipo que es cajero: - En la caja falta plata. No te están diciendo chorro pero… en fin el notero fue tomado del cuello por Romera, a la salida partidarios del Intendente lo putearon, etc. No se justifica de ningún modo la reacción violenta, pero ¿no es acaso lo que se busca en un talk show? Pobre gonzalito… el sólo se disfrazo de avión para hacer periodismo del mejor… pero no logró hablar sobre Joseph “Joe” Lewis, sexta fortuna británica que quiere la pista de aviones para su “modesta” casita en Lago Escondido o de la relación de Joe con Romera, o menos una editorial que reflexionará sobre la neo-colonización de la Patagonia en manos extranjeras. Nada, no consiguieron nada salvo unos dedos marcados en el cuello, mucha audiencia eso si, pero ninguna información nueva.
Las asociaciones periodísticas se solidarizaron con Gonzálo Rodríguez y los medios hablaron de la libertad de prensa y condenaron la actitud boxística que tomó el loco Intendente. Lo cierto es que el No periodismo, busca el ridículo en el entrevistado, lo provoca y no logra nada absolutamente, nada a nivel periodístico, el tipo se enoja no contesta y se va, llevándose con él la posibilidad de preguntar, una palabra que significa: explorar, buscar, indagar y encontrar.
Para mí el periodismo consiste en darle la posibilidad al panadero del barrio para que le pregunte al Ministro de economía porque su comercio está en bancarrota, o qué el pobre cuestioné al funcionario por su pasar y pesar. En suma creo que es un servicio que le da voz al que no tiene, al que no puede. Para eso hay que estar con los cinco sentidos despiertos o por lo menos intentarlo con pasión y profesionalismo: encontrar lo oculto y que nuestros entrevistados puedan sacarse el cassette y desembuchar lo que no tenía programado decir. El mejor camino son las preguntas, las buenas preguntas, esas que llevan al Ministro a un terreno cordial, de intimidad en la que su coraza dura y técnica se gaste paulatinamente hasta que frágil y dócil diga lo que verdaderamente piensa y lo que todos suponíamos.
El No periodismo es muchas veces confundido con un periodismo incisivo que no deja hablar al entrevistado, que ataca con preguntas incomodas y supuestamente comprometidas, que se desentiende de lo que dice el Ministro y solo piensa en una repregunta convertida en una flecha venenosa directa al corazón. También lo caracterizan como riesgoso y eso es una mentira, porque no investigan, no tocan intereses solo se indignan como cualquier vecina barrial que sale a barrer la calle todas la mañanas.
Una frase de José Comas que está pegada en mí escritorio y es una máxima para quien intenta ser el día de mañana un buen periodista dice: “No se trata de decir que fulano de tal es un hijo de puta sino cómo, cuándo, dónde y por qué su madre ejerce la prostitución”. De eso se trata creo yo y el No periodismo tiene pocas respuestas ante éste desafío, tan escasas como las preguntas que hace.


jueves, 23 de julio de 2009

Los noticiosos y el frío

Ayer en Buenos Aires hizo frío. Mucho frío. ¿Es natural los grados bajo cero?, ¿ Tendrá algo que ver el cambio climático?... en verdad no lo sé y nadie se lo preguntó al menos. Pero ayer los noticieros estuvieron 30 minutos "cubriendo" el frío, la posibilidad de nieve, de copos de nieve y la felicidad que eso conlleva para los grandes y chicos que podrán sentirse en una street de New York a pesar de que vivan en una oscura calle del Gran Buenos Aires. Así como dos viejas que se cruzan: ¿Vio el frío que hace doña?, Si señora ya lo ví o mejor lo sentí.

Hay que llenar espacios con nieve o con su posibilidad... y si cada vez más frío y seguro vedrán los records de bajas temperaturas. Luego llegará el veranito: "Ola de calor", el mes de enero fue el más caluroso en los últimos 575 años, sigue el calor en Buenos Aires... ¡Basta! me voy rumbo a la puerta y después a un boliche en la esquina... mentes perezosas, pajerismo intelectual, cómo entender que esos contenidos puedan mantener la atención del televidente.

¿Che habrá frío mañana?

martes, 21 de julio de 2009

Club Juventud Unida


Si a usted lo invitan a ver al glorioso Juventud Unida, tendrá que en principio llevar el dinero justo para la entrada para no sufrir el acoso en la boletería de los hinchas y aprenderse el cancionero del lobo rojo para no quedar en desequilibrio con la masa crítica y creativa a la que llaman Los pibes del boske:
"Del lobo yo soy borracho me llaman,
te sigo en las buenas, te sigo en las malas,
ésta pasión no se compara, ésta pasión no se compara
porque tomo vino y cerveza
estoy de la cabeza...
del lobo yo soy... (repite tres veces)"
La canción fue reconocida en el programa de Tyc Sports "El aguante" y habla de la problemática del alchol en gel de los jóvenes que asisten al estadio Franco Muggeri.
" Ole, ole,ole,ole, ola
Solo te pido que me vengas a buscar"
La hinchada visitante grita y comunica las ganas de compartir un grato momento con sus pares de la otra parcialidad.
"Solidaridad para el rayo que se va,
solidaridad para el rayo que se va,
ese es un equipo, esa es una hinchada a desafiliar"
El Rayo Rojo es el Club Muñiz y al descender de la última categoria del fútbol argentino queda desafiliado por un año de la AFA y no puede jugar. Los hinchas del lobo son solidarios y están para lo que necesiten los rivales del barrio.
En la próxima entrega canciones agresivas y que pueden herir la sensibilidad del lector como por ejemplo:
"Soy del lobo rojo, vago y atorrante,
me gustan las putas y los estímulantes,
vos sos un cartero, negro de la villa
a vos te gusta el jugo y Ricky Maravilla,
me siento bien, me siento bien,
porque soy del lobo me siento bien" (Ritmo de "Me siento bien" de Horacio Fontova)

jueves, 16 de julio de 2009

La conspiración

Es un tipo con tanta seguridad, todo lo hacía verosímil. Yo su amigo, muchas veces ponía en cuestión su virtud-defecto de encontrar la conspiración a todo suceso de conocimiento público o no tanto.
Todo era un complot, un plan, una intriga y un drama que solo los lúcidos como él podía leer y ver claramente entre líneas.
Esa noche le comenté, algo que me indignaba de las películas: Los malos siempre tardan. Tardan cuando van a matar al muchacho bueno de la película, se entretienen explicándoles los malignos que son y muchas veces los planes futuros que tienen. En fin, los malos prorrogan su acto de maldad y siempre terminan perdiendo. No es que yo quiera una venganza masiva de los villanos de las películas, tengo una ética que me lo impide, pero porqué se dará esto le pregunte…
-Pero si… más vale es toda una mafia. Están tapando otra cosa… me extraña de vos.
-¿Qué cosa? ¿Cuál es la mafia?
– Y mira, los malos no ganan en la ficción porque es todo un manejo un arreglo… nos quieren hacer creer que son giles… y cuándo te das vuelta ¡zas!, cagaste estás culo pá arriba.
- Bueno… si, si, ya sé pero es lo que te decía de la maquinaría hollywodense que nos quieren estupidizar… pero vos estás loco… por favor pero te das vuelta y ¡zas!, dejate de joder boludo… ¿qué me vas a venir con el cuento de que los malos de las películas existen en la vida real?
- Y si aunque no lo creas es así… la realidad es como una revancha para los villanos. En una película muy pocas veces ganan, casi nunca. Por eso es que necesitan un lugar en el cual desplegar su violencia, egoísmo y su ímpetu criminal, ese lugar amigo es la vida real en la cual vos y yo transitamos.
Me fui dando un portazo. Ya no aguanté más su locura y mentiras, lo mandé al psiquiatra, a un curandero y le dije que deje la bebida. Según Flavio me iba a cruzar con el capitán garfio al tomarme el 60, en una calle oscura Destructor de las tortugas ninjas me iba a destrozar a piñas o el guasón me esperaba en casa escondido para hacerme boleta. Está loco, pensé mientras caminaba por el barrio… de pronto un rubiecito de pelo cortito me pidió fuego. No lo había visto, apareció así como de la nada. Saque el encendedor, el tipo lo agarró y me miró con sus ojos azules metálicos. Era policía, pero no de la bonaerense porque era flaco ni de la federal porque… Vos sos John Connor me dijo. Pero no flaco qué tomaste, le dije asustado y previendo que me iba a afanar.
Sos John Connor afirmó de nuevo. Me tomo del brazo y me arrinconó contra la pared. Tenía una fuerza sobrehumana y no me podía soltar por más que forcejeaba. Levantó su mano hasta su hombro y observé con terror que su dedo se alargaba lentamente en dirección a mí frente.
¡Soy Carlos Tacacho!, ¡Soy Carlos Tacacho!, no conozco a Connor, no tengo nada que ver, le suplicaba llorando… escuché de pronto un golpe y vi a Flavio que me gritó: ¡Corre boludo!
Los terminaitors en la vida real no corren rápido como en las películas y pronto estuvimos fuera de peligro.
No sé si la historia existió, a veces uno puede dirigir los sueños a su capricho, pero me puse a pensar cuántas veces mí amigo Flavio me había salvado la vida con cosas muy pequeñas; escuchándome hasta no poder más, diciéndome que confiaba en mí o afirmar sin anestesia que estaba hecho un tremendo pelotudo. Muchas veces me había salvado de esos terminaitors que tiene la vida y yo había hecho lo mismo con él.
Lo llamé con urgencia le tenía que agradecer:
- ¡Qué haces loco! ¡Feliz día capo!
- ¡Gracias hermano! ¡Igualmente!, mira que soy boludo eh… me doblé el tobillo cuando corríamos.

viernes, 3 de julio de 2009

La pelota manchada






Toda la noche había luchado con mi conciencia y me decidí. Era una cosa o la otra. Sabía que alrededor mío iban a producirse todas las conjeturas posibles. Tenía la certeza de que mí carrera como futbolista iba a finalizar en ese partido.
Llegue primero e intenté no hablar con ninguno de los muchachos, pero tuve que conversar con alguno de ellos que se cambiaba rápidamente para empezar el partido. Hoy ganamos turquito dale que si hoy ganamos entramos al reducido me dijo el cordobés, dije que sí, que hoy los pasábamos por arriba, que hoy era el día…
Estaba decidido. Los problemas de mi padre en el negocio cada vez crecían más y más. Si mi viejo no pagaba lo mataban. Era así de trágico y simple, el tipo que me dio todo, que me acompañó siempre. Por eso yo arreglé para que apuesten por una derrota segura.
Ya salíamos del vestuario y como siempre estaban ellos, lo barras, que también nos daban indicaciones. Con la cabeza gacha y mirando los guantes escuché cosas como hay que poner huevo, hay que ganar, gracias muchachos, vamos carajo. La voz era del bicho, el jefe de la tribu, el más violento, el más hijo de puta, un tipo que todo el partido estaba de espaldas a la cancha y se enteraba de las peripecias del partido por avalanchas, griterío o alguna puteada. Siempre de espaldas a la cancha, de espaldas al fútbol. Sólo era barra brava, era su vida y profesión. Me abrazó y me dijo:- Turco, vos sabes lo que tenes que hacer. Y yo sabía y eso me torturaba.
En la cancha había muchos testigos, había mucha gente que me vio crecer. En el primer tiempo no me llego ni una pelota. Era un partido típico, de pelotazos y patadas, así es el ascenso argentino. Con solo empatar entrábamos al reducido. Escuché de la tribuna: - Vamos turquito que ganamos. Flor de hijo de puta pensé. La plata que me prometieron era la suficiente para que pueda pagar esos cheques de mi viejo. Pero quién era el hijo de puta. Yo sólo pensaba en el viejo.
El segundo tiempo fue lo más parecido a una batalla, en la que me vino a la mente esas luchas cuerpo a cuerpo, de la película de Mel Gibson que no me acuerdo como se llama. Patadas brutales, manotazos a la cara y piñas en los corners como mínima agresión. La pelota quedaba en un segundo plano. Así es el ascenso me dijo una vez el profe Brandoni “Pego luego existo”.
Y no llegaba una pelota difícil. Ni una pelota al arco. Yo transpiraba y lloraba por la suerte del viejo. Adicionaron 4 minutos, la tribuna festejaba como loca clasificamos al reducido. Los pelotudos de mís defensores tiraron el orsai y Gamarro se venia con pelota dominada a mí arco. Llego adentro del área grande. Cerré los ojos. Me tire antes de tiempo. Escuché el ruido del caño, escuché el lamento “uhhhhhh”, escuché también el ruido de hueso roto. La pelota se estrelló en el palo. Pero mi zaguero central, el salvaje defensor llamando Américo Toledo rompió toda la pierna de Gamarro, era tibia y peroné según supe después. Penal. Tiempo cumplido. Y yo como el mejor actor puteaba a Toledo, y le agradecía por dentro.
La cancha me suplicaba atajarlo. Todas las miradas puestas en mí. Todas las esperanzas y suplicas se dirigían a este arquero que no lo quería atajar. No podía quedarme parado, era obvio para que el engaño sea lo más verdadero posible, que me tenía que jugar a una punta. Entonces pateó. El viejo escuchaba la radio en el negocio, me tiré a la izquierda con todo mi impulso, dos tipos encapuchados entraron a la ferretería, aterrorizado vi que la pelota venía directo a mi cuerpo, mi viejo suplicaba, lloraba, pedía por su vida, la pelota choco con mi estomago, escuché gritos desde el piso, mis compañeros se me tiraron encima. A lo lejos unos pájaros emprendían vuelo asustados por un disparo.

Avenidas Imaginando


Fue de casualidad que nos vimos en el bajo, cerca del correo central, yo estaba apurado sin motivo, me gritaron, me dí vuelta y era ella: mail, celular, tus cosas bien, si si bien, bueno nos vemos, dale si nos vemos, chau, besos y saludos.
Estaba linda como siempre y yo dije boludeces, se me trabó la lengua, me puse nervioso y mientras ella naturalmente me contó, entre el verde y el rojo del semáforo, su vida actual yo soltaba con parquedad variaciones de “mira vos”, “mira que bueno”, “no me digas”… Y se fue.
Imaginé mientras cruzaba Alem la situación perfecta. En esa proyección yo hablaba pausado, seguro y tranquilo, ella me miraba y asentía. Era un tipo interesante en esa conversación. – ¡Que haces pedazo de pelotudo! me gritó un tachero que agresivamente me volvió a la realidad: estaba cruzando una avenida del centro, casi me pisa el señor taxista y la había visto a ella.
La esperé. Me prendí un pucho y miraba atentamente la pelea de box de la tele del bar. Llegó, me saludó y me interrogó acerca de hace cuántos años que no nos veíamos. Hablaba mucho igual que siempre, bailó mucho me contó, hombres insensibles le rompieron el corazón y tenía muchos cosas que hacer. Me dijo al pasar que se acordaba de un cumpleaños en el que nos abrazamos. Y eso que soltó como si nada, como una lágrima, era un suceso trascendente en mi vida, pero no se lo dije porque bruscamente me preguntó por antiguas y muertas amistades. Yo sólo la miraba monologar.
Miró el reloj, se tenía que ir. Me dijo que era su mejor amigo y que estaría bueno vernos seguido y que bueno habernos encontrado y la reputa madre que lo re mil parió pensé, pero sonreía diciendo que si, que claro, dale nos vemos otro día. Era un ministro sin cartera, un eterno jugador suplente, era su amigo y ella me contaba que con fulano no se podía hablar de las cosas que hablaba conmigo. Me ofendí luego de un rato, pero ella se había ido una vez más.
Desde entonces decidí adorarla desde lejos y de vez en cuando cruzar avenidas imaginado. Porque como me dijo un sabio del club Villa Tranquila luego de una partida de truco:-Amigos… amigos son los huevos.

martes, 23 de junio de 2009

¿De qué estas hablando Gary? A 23 años del mejor gol de la historia.

Columnista invitado








Por Gary Coleman

Inglaterra sigue llorando

En primer lugar quiero decirles que acepté escribir en El gran boludo porque me rajaron de mí empleo como guardia de seguridad y además por recomendación de mí médico personal me mude a las sierras de córdoba para desintoxicarme un poco, es que el éxito y la fama son agobiantes. Los editores me dieron total libertad, confianza y unos míseros pesos para pagar la pensión en la que vivo, pero ese es otro tema y sin más preámbulos vayamos al tema que me gustaría abordar en ésta oportunidad: el maravilloso gol de Diego Maradona a los ingleses. En junio se cumplen 23 años de la hazaña y yo tengo una anécdota que contarles, que también se la detallé a mí psiquiatra pero él concluyó que debido a la medicación yo tenía alucinaciones. No es verdad, todo lo que digo me paso realmente. Resulta que estamos jugado un torneo de fútbol cinco con unos amigos, yo amo el fútbol de chiquito y siempre seguí a All Boys a todos lados, bueno la cuestión es que llegué a casa, me iba a hacer unos mates y de repente apareció E.T., el famoso extraterrestre de la película de Spilberg, aterrizó en el patio de casa. Al principio entré en pánico, pero después me tranquilicé porque ET es muy buen tipo siempre se comentó eso en el ambiente artístico. El amigo intergaláctico empezó a decir: -teléfono, casa y toda esa sarta de boludeces que dijo siempre y yo me enoje - ¡Dejate de joder, todavía no sabes lo qué es casa! , entonces E.T. sorprendido ante mí enojo me dijo:-Gol, Gol, Gol… al escucharlo se me vino a la cabeza EL GOL, ese que no te cansas de verlo y que te emociona, aquél que no podes creer. Le mostré el video del gol a E.T., se emocionó con esa belleza y yo también, hasta las lágrimas. Nos abrazamos llorando.
“Arranca Maradona…
Le conté a E.T. como había vivido ese partido, siempre cuando se vive algo trascendental rememora qué estaba haciendo. El 22 de junio de 1986 yo estaba en casa con Willis, el viejo borracho del Sr. Drummond se había ido a dormir del pedo que tenía y Kimberly estaba en su habitación con siete amigos. De su habitación se escuchaban gritos. El partido empezó aburrido y Willis me recriminaba -¡El soccer es de mujeres gil, dale enanazo pecho frío pone la NBA que juegan los Lakers de Magic Johnson!, por supuesto lo mandé a la mierda y justo llego la mano de dios que rozaba la pelota por encima de Peter Shilton. El gol más inválido de la historia era un hecho, Ali Bin Nasser, el árbitro del partido, se dirigió al centro del campo rodeado de ingleses implorando justicia. Lo grité con alma y vida, subí al cuarto de Kim y el espectáculo que ví… no lo quiero recordar… perdonen. Bajé rápidamente y Willis lloraba a mares, y con la voz entre cortada me dijo –Pero mira lo que hizo, mira lo que hizo, no lo puedo creer… ¡grande diego!, yo me acerque y ví la repetición: Maradona toma la pelota detrás del mediocampo e inicia lo que sería los 10 segundos más famosos del fútbol, dejando en el
camino a seis ingleses que lo perseguían con ansías de pegarle la patada del milenio, pero el destino estaba escrito: Argentina 2 – Inglaterra 1.
Finalmente E.T. se fue luego de unos mates, pero con la promesa de que volverá a casa para ver ese maravilloso gol. EL GOL. Y esto fue real señores, tan real como mí fama y talento.

viernes, 19 de junio de 2009

ME VAN A TENER QUE DISCULPAR. Eduardo Sacheri

"La va a tocar para Diego: ahí la tiene Maradona; lo marcan dos, pisa la pelota Maradona. Arranca por la derecha el genio de fútbol mundial, y deja el tercero ¡y va a tocar para Burruchaga! Siempre Maradona... ¡Genio! ¡Genio! ¡Genio! Ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta... ¡Goooooolll!! ¡Goooooolll! ¡Quiero llorar! ¡Dios santo! ¡Viva el fútbol! ¡Golaazo! ¡Diegooooo! ¡Maradooona! ¡Es para llorar, perdóneme! Maradona, en una corrida memorable, en la jugada de todos los tiempos, barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste? Para dejar en el camino tanto inglés, para que el país sea un puño apretado, gritando por Argentina... Argentina dos; Inglaterra cero. ¡Diegol, Diegol, Diego Armando Maradona! Gracias Dios, por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas, por éste... Argentina dos; Inglaterra cero."




Me van a tener que disculpar. Yo sé que un hombre que pretende ser una persona de bien debe comportarse según ciertas normas, aceptar ciertos preceptos, adecuar su modo de ser a determinadas estipulaciones aceptadas por todos. Seamos más explícitos. Si uno quiere ser un tipo coherente debe medir su conducta, y la de sus semejantes, siempre con la misma idéntica vara. No puede hacer excepciones, pues de lo contrario bastardea su juicio ético, su conciencia crítica, su criterio legítimo.
Uno no puede andar por la vida reprobando a sus rivales y disculpando a sus amigos por el solo hecho de serlo. Tampoco soy tan ingenuo como para suponer que uno es capaz de sustraerse a sus afectos y a sus pasiones, que uno tiene la idoneidad como para sacrificarlos en el altar de una imparcialidad impoluta. Digamos que uno va por ahí intentando no apartarse demasiado del camino debido, tratando de que los amores y los odios no le trastoquen irremediablemente la lógica.
Pero me van a tener que disculpar, señores. Hay un tipo con el que no puedo. Y ojo que lo intento. Me digo: no puede haber excepciones, no debe haberlas. Y la disculpa que requiero de ustedes es todavía mayor, porque el tipo del que hablo no es un benefactor de la humanidad, ni un santo varón, ni un valiente guerrero que ha consolidado la integridad de mi patria. No, nada de eso. El tipo tiene una actividad mucho menos importante, mucho menos trascendente, mucho más profana. Les voy adelantando que el tipo es un deportista. Imagínense, señores. Llevo escritas doscientas sesenta y tres palabras hablando del criterio ético y sus limitaciones, y todo por un simple caballero que se gana la vida pateando una pelota.
Ustedes podrán decirme que eso vuelve mi actitud todavía más reprobable. Tal vez tengan razón. Tal vez por eso he iniciado estas líneas disculpándome.
No obstante, y aunque tengo perfectamente claras esas cosas, no puedo cambiar mi actitud. Sigo siendo incapaz de juzgarlo con la misma vara con la que juzgo al resto de los seres humanos. Y ojo que no sólo no es un pobre muchacho saturado de virtudes. Tiene muchos defectos. Tiene tal vez tantos defectos como quien escribe estas líneas, o como el que más. Para el caso es lo mismo. Pese a todo, señores, sigo sintiéndome incapaz de juzgarlo. Mi juicio crítico se detiene ante él, y lo dispensa.
No es un capricho, cuidado. No es un simple antojo. Es algo un poco más profundo, si me permiten calificarlo de ese modo. Seré más explícito. Yo lo disculpo porque siento que le debo algo. Le debo algo y sé que no tengo forma de pagárselo. O tal vez ésta sea la peculiar moneda que he encontrado para pagarle. Digamos que mi deuda halla sosiego en este hábito de evitar siempre cualquier eventual reproche.
El no lo sabe, cuidado. Así que mi pago es absolutamente anónimo. Como anónima es la deuda que con él conservo. Digamos que él no sabe que le debo, e ignora los ingentes esfuerzos que yo hago una vez y otra por pagarle.
Por suerte o por desgracia, la oportunidad de ejercitar este hábito se me presenta a menudo. Es que hablar de él, entre los argentinos, es casi uno de nuestros deportes nacionales. Para ensalzarlo hasta la estratosfera, o para condenarlo a la parrilla perpetua de los infiernos. Los argentinos gustamos, al parecer, de convocar su nombre y su memoria. Ahí es cuando yo trato de ponerme serio y distante, pero no lo logro. El tamaño de mi deuda se me impone. Y cuando me invitan a hablar prefiero esquivar el bulto, cambiar de tema, ceder mi turno en el ágora del café a la tardecita. No se trata tampoco de que yo me ubique en el bando de sus perpetuos halagadores, nada de eso. Evito tanto los elogios superlativos y rimbombantes como los dardos envenenados y traicioneros. Además con el tiempo he visto a más de uno cambiar del bando de los inquisidores al de los plañideros aplaudidores, y viceversa, sin que se les mueva un pelo. Y ambos bandos me parecen absolutamente detestables, por cierto.
Por eso yo me quedo callado, o cambio de tema. Y cuando a veces alguno de los muchachos no me lo permite, porque me acorrala con una pregunta directa, que cruza el aire llevando específicamente mi nombre, tomo aire, hago como que pienso y digo alguna sandez al estilo de Y, no sé, habría que pensarlo; o tal vez arriesgo un vaya uno a saber, son tantas cosas para tener en cuenta;. Es que tengo demasiado pudor como para explayarme del modo en que aquí lo hago. Y soy incapaz de condenar a mis amigos al tórrido suplicio de escuchar mis argumentos y mis justificaciones para ellos.
Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las ínfimas traiciones tan propias de nosotros, los mortales. Y en realidad es por ese carácter tan defectuoso del tiempo que yo me comporto como la hago. Como un modo de subsanar, en mis modestos alcances esas barbaridades injustas que el tiempo nos hace. En cada ocasión en la que mencionan su nombre, en cada oportunidad en la cual me invitan al festín de adorarlo y denostarlo, yo me sustraigo a este presente absolutamente profano, y con la memoria que el ser humano conserva para los hechos esenciales me remonto a ese día, al día inolvidable en el que me vi obligado a sellar este pacto que, hasta el presente, he mantenido en secreto. Digamos que mi memoria es el salvoconducto para volver el tiempo al lugar cristalino del que no debió moverse, porque era el exacto lugar en que merecía detenerse para siempre, por lo menos para el fútbol, para él y para mí.
Porque la vida es así, a veces se combina para alumbrar momentos como ése. Instantes después de los cuales nada vuelve a ser como era. Porque no puede. Porque todo ha cambiado demasiado. Porque por la piel y por los ojos nos ha entrado algo de lo cual nunca vamos a lograr desprendernos. Esa mañana habrá sido como todas. El mediodía también. Y la tarde arranca, en apariencia, como tantas otras. Una pelota y veintidós tipos. Y otros millones de tipos comiéndose los codos delante de la tele, en los puntos más distantes del planeta.
Pero ojo, que esa tarde es distinta. No es un partido. Mejor dicho: no es sólo un partido. Hay algo más. Hay mucha rabia, y mucho dolor, y mucha frustración acumulada en todos esos tipos que miran la tele. Son emociones que no nacieron por el fútbol. Nacieron en otro lado. En un sitio mucho más terrible, mucho más hostil, mucho más irrevocable. Pero a nosotros, a los de acá, no nos cabe otra que contestar en una cancha, porque no tenemos otro sitio, porque somos pocos, estamos solos, porque somos pobres. Pero ahí está la cancha, el fútbol, y son ellos o nosotros. Y si somos nosotros el dolor no va a desaparecer, ni la humillación ha de terminarse. Pero si son ellos. Ay, si son ellos. Si son ellos la humillación va a ser todavía más grande, más dolorosa, más intolerable. Vamos a tener que quedarnos mirándonos las caras, diciéndonos en silencio “te das cuenta, ni siquiera aquí, ni siquiera esto se nos dio a nosotros”. Así que están ahí los tipos. Los once tuyos y los once de ellos. Es fútbol, pero es mucho más que fútbol. Porque cuatro años es muy poco tiempo como para que te amaine el dolor y se te apacigüe la rabia. Por eso no es sólo fútbol.
Y con semejantes antecedentes de tarde borrascosa, con semejante prólogo de tragedia, va ese tipo y se cuelga para siempre del cielo de los nuestros. Porque se planta enfrente de los contrarios y los humilla. Porque los roba. Porque delante de sus ojos los afana. Y, aunque sea, les devuelve ese afano por el otro, por el más grande, por el infinitamente más enorme y ultrajante. Porque aunque nada cambie allá están ellos, en sus casas y en sus calles, en sus pubs, queriéndose comer las pantallas de pura rabia, de pura impotencia de que el tipo salga corriendo mirando de reojito al árbitro que se compra el paquete y marca el medio.
Hasta ahí, eso sólo ya es historia. Ya parece suficiente. Porque le robaste algo al que te afanó primero. Y aunque lo que él te robó te duele más, vos te regodeás porque sabés que esto, igual, le duele. Pero hay más. Aunque uno desde acá diga “bueno, es suficiente, me doy por hecho”, hay más. Porque el tipo, además de piola es un artista. Es mucho más que los otros.
Arranca desde el medio, desde su campo, para que no queden dudas de que lo que está por hacer no lo ha hecho nadie. Y aunque va de azul, va con la bandera. La lleva en una mano, aunque nadie la vea. Empieza a desparramarlos para siempre. Y los va liquidando uno por uno, moviéndose al calor de una música que ellos, pobres giles, no entienden. No sienten la música, pero van sintiendo un vago escozor, algo que les dice que se les viene la noche. Y el tipo sigue adelante. Para que empiecen a no poder creerlo. Para que no se lo olviden nunca. Para que allá lejos los tipos dejen la cerveza y cualquier otra cosa que tengan en la mano. Para que se queden con la boca abierta y la expresión de tontos, pensando que no, que no va a suceder, que alguno lo va a parar, que ese morochito vestido de azul y de argentino no va a entrar al área con la bola mansita a su merced, que alguien va a hacer algo antes de que le amague al arquero y lo sortee por afuera, de que algo va a pasar para poner en orden la historia y las cosas sean como Dios y la reina mandan, porque en el fútbol tiene que ser como en la vida, donde los que llevan las de ganar ganan, y los que llevan las de perder pierden. Se miran entre ellos y le piden al de al lado que los despierte de la pesadilla. Pero no hay caso, porque ni siquiera cuando el tipo les regala una fracción de segundo más, cuando el tipo aminora el vértigo para quedar de nuevo bien parado de zurdo, ni siquiera entonces van a evitar entrar en la historia como los humillados, los once ingleses despatarrados e incrédulos, los millones de ingleses mirando la tele sin querer creer lo que saben que es verdad para siempre, porque ahí va la bola a morirse en la red para toda la eternidad, y el tipo va a abrazarse con todos y a levantar luego los ojos hacia el cielo. Y hace bien en mirar al cielo, porque no sé si sabe, pero ahí están todos, todos los que no pueden mirarlo por la tele ni comerse los codos.
Porque el afano estaba bien, pero era poco. Porque el afano de ellos era demasiado grande. Así que faltaba humillarlos por las buenas. Inmortalizarlos para cada ocasión en que ese gol volviese a verse una vez y otra vez y para siempre en cada rincón del mundo. Ellos volviendo a verse una y mil veces hasta el cansancio en las repeticiones incrédulas. Ellos pasmados, ellos llegando tarde al cruce, ellos viéndolo todo desde el piso, ellos hundiéndose definitivamente en la derrota, en la derrota pequeña y futbolera y absoluta y eterna e inolvidable. Así que, señores, lo lamento. Pero no me jodan con que lo mida con la misma vara con la que suponen debo juzgar a los demás mortales. Porque yo le debo esos dos goles a Inglaterra. Y el único modo que tengo de agradecérselo es dejarlo en paz con sus cosas. Porque, ya que el tiempo cometió la estupidez de seguir transcurriendo, ya que optó por dejar que los ingleses tuvieran todavía los otros días de su vida para tratar de olvidarse de ese, al menos yo debo tener la honestidad de recordarlo para toda la vida.

miércoles, 17 de junio de 2009

Contratapa de Fernando Peña por su último cumpleaños.










"Si me ve por la calle griteme puto lindo... porque la vergueza no es ser puto... la verguenza es usar la camisa arremangada"









Feliz cumpleaños.
Hoy cumplo años, sí señores, hoy nació esta marica patética, este monstruo impresentable o esta gran persona y este gran actor. Fernando Peña.

"Andate a la puta que te parió, Peña". “Te amo, Peña.” “Puto lindo, invitame a almorzar.” Te escucho todas las mañanas.” “Por qué no te volvés al Uruguay sidoso de mierda.” “Peña, mi amor!!!, sino sería macho, me caso con vos.” “Usted es un degenerado, no hay derecho, usted no debería estar en ningún medio público.” Todo lo anterior me lo gritan miles de personas día a día. Todos los días, todo el tiempo, todos los días a cada hora, a cada instante… lo juro. ¿Se imaginan ustedes lo que es vivir siendo Peña? Siendo Fernando Peña, no Florencia… ¡cómo te envidio Flor!, a vos te deben gritar cosas lindas, nada más. De todas maneras no me quejo, yo lo provoqué.





Hoy cumplo años, sí señores, hoy, 31 de enero nació esta marica patética, este monstruo impresentable o esta gran persona y este gran actor. Qué sé yo qué pensás de mí. Hace dos días, conversando con un amigo en su auto… me corrijo, voy a decir el nombre, ya estoy muy viejo como para no hacerme cargo de la identidad de mis amigos, mi amigo se llama Alejandro… retomo y reescribo, pues Alejandro me dijo entonces respondiendo a un comentario mío…: “Y, viste cómo es, uno nunca termina de poder entender lo que en realidad piensa la gente”. El comentario de Alejandro fue una respuesta a una catarata verborrágica de mi parte. Últimamente me tiene un poco tristón el andar perdiendo gente por la vida. Vieron cómo es esto de la amistad, por hache o por be, de pronto uno sin pelearse con alguien deja de verse. Y es triste. Y no depende de nosotros. Ni del otro. Son simplemente malos entendidos… malas interpretaciones. La frase de Alejandro me explicó, me sirvió, y es el puntapié para lo que quiero decir. Hace unos años hacía una obra en teatro que se llamaba Ni la más puta; era un espacio de improvisación, tenía todo mi vestuario colgado en percheros en el fondo del escenario y empezaba a jugar y a divertirme. Nunca tenía ni la más puta idea de lo que iba a suceder esa noche, era lo que se denomina un “happening”. Había compuesto una canción para cerrar esas noches de teatro, esos happenings, y la canción se llamaba justamente “Ni la más puta”. Decía: “No tenía la puta ni siquiera la más puta de que yo iba a ser la más puta de este país. Puta, puta, pero putísima y con ganas, justamente esas ganas son las que me salvan de ser la más puta del país, las ganas que me salvan de ser la más odiada, la más escupida, la más atrevida, la más apestosa, la más maleducada, la más impresentable, la puta más sidosa de este puto país. Tampoco tenía la más puta, no tenía ni la más puta de que iba a ser la más decente del país, la puta correcta, la más pudorosa, la mejor educada, la más justiciera y la más pura de este hermoso país”. En el día de mi cumpleaños quiero regalarles a todos ustedes este manifiesto: Perdón si te rompí el corazón. Perdón si te debo plata. Perdón si te lastimé. También te pido perdón si me odiás y si te causo rechazo. Perdón si no estás de acuerdo conmigo. Perdón si te di vuelta la cara. Perdón si no te firmé ese autógrafo. Perdón si no te di esa foto. Perdón si te contesté mal. Perdón si me enojé. Perdón si no te fui a saludar. Perdón si puteé y tuviste que bajar la radio porque estaban tus hijos en el auto. Perdón si mentí. Perdón si digo siempre la verdad… yo también te perdono porque vos también me hiciste todo lo anterior. “¡Ayyy, Peña, te me pusiste profundo y melancólico otra vez!” “¿Dónde está el transgresor?”, “¿Dónde está el puto zafado?”, “No me gustás así”, “Sí, seguí así, Peña, te quiero así”, “Estás viejo para tanta rebeldía, Peñita”… y siguen opinando, y siguen ladrando. Qué sé yo... Agarrate. Voy. Crudo. Lo voy a escribir sin puntos y sin comas para que lo tragues rápido, como una cucharada de Benadril. Voy. Va. Hace dos días un ómnibus que iba a la ciudad de Salta chocó en Santa Fe y se mataron tres mujeres, una de las mujeres se llamaba Felicitas Felicitas estaba en la vida de mi amigo Marcos a Marcos le gustaba Felicitas y Marcos no se animó y pensó cuando vuelva de viaje la llamo retomo y me enamoro Felicitas se mató y Marcos abrió los ojos grandes como dos huevos duros y quedó pensando mientras Felicitas vuela en sabrá Dios qué nube… ¿lo tragaste? Mientras dicto esto a María José, que me tipea, me pregunta si es cierto esto. Le digo que sí y me pregunto qué cosa extraña nos lleva a los seres humanos a desconfiar de la muerte. Feliz muerte, Felicitas; feliz cumpleaños, Peña. Cumplir es morir un poco más. Morir es cumplir un poco más. Mientras ella cumple con la vida, yo muero en mi cumpleaños. “¡Ahhh, ahora sí te pusiste profundo, Peña.” Pensá lo que quieras, defensas te sobran, excusas también. Termino. Concluyo. Digo feliz cumpleaños a mí, feliz cumpledía lector, hoy cumplo años pero tu vida no está on hold, todos cumplimos segundos, minutos y el tiempo corre mientras otros soplamos velas… siempre te lo digo: “¡Guarda con el paso del tiempo!”. Me lo enseñó Oscar Wilde cuando tenía nueve años y para asumir mi homosexualidad incipiente leía a escondidas a este puto a mil voces. Se comentaba en el St. Andrews que mucho más que el Happy Prince no se nos podía dar a leer, ¡a ver si todavía nos contagiábamos!. Pero yo a escondidas te hojeaba, Oscar, y ahí encontré la hermosa frase: “Life is what happens while we are doing something else”. Chau Felicitas, hola Peña, hola mi querido lector, sos un nabo, te amo… no tengo ni la más puta… cómo saber qué piensa el otro, cómo meterse en la cabeza del otro. Como dijo Alejandro: “Y, viste cómo es, uno nunca termina de poder entender lo que en realidad piensa la gente”; se me pianta un lagrimón. Se me hizo un lío en la garganta y una galleta en el puño. No tenía ni la más puta… ni la más puta clue, Oscar… de que yo iba a estar tan triste por la muerte de Felicitas y tan feliz por mi renacimiento en este 31 de enero. Esto es un papelón, digo, utilizar la contratapa de un diario tan serio para masturbarme con mi cumpleaños. Esto es digno, digo, utilizar la contratapa de un diario tan serio para festejar mi cumpleaños. Siempre van a opinar lo que quieran, cómo meterse en sus cabezas. Te aburrí… y tu silencio también me aburrió, lector. Como decía mi tía Yolanda: “¡Que difícil es todo!”, hacerse entender, digo, o como me dijo Alejandro, blablabla.