sábado, 14 de julio de 2012

Sedentario


Tenemos el agrado de tener el  adelanto de "Cuentos con Roña"  próximo libro de Jorge "el Roña" Locomotora Castro. Columnista  central de el gran boludo argentino. Próximamente en todas las librerías del país y del mundo exterior porque Shao Kanhn pidió varios ejemplares. 

El AUTOR 

Jorge Fernando "Locomotora" Castro (18 de agosto de 1967Caleta Olivia,provincia de Santa Cruz) es un boxeador argentino, campeón mundial de la categoría "Middle / Medio (69 - 75 kg)", también conocido como "Roña", seguramente sea recordado, más que nada, por las acciones en su segunda defensa del título.
Ganó: 130 / 90 por KO
Perdió:11
3 Empates. 
  

Sedentario


Quién me iba a decir que el destino era esto
Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.
Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.
Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.
Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.
Mario Benedetti “Angelus


El café se vuelca sobre unos papeles.Hasta el instante anterior tenían importancia.
Mira la puerta entreabierta y se dirige allí sin vacilación. Tropieza con la alfombra desecha, pero no se detiene. Camina entre escritorios, en soledad, camina pensando que el traspié debe significar algo.
Necesita creer para irse y  correr desesperadamente.  
Colgado de un fierro oxidado del techo de la cocina,  que mantenimiento prometió ya hace dos años que iba a cambiar. Ángel Genni, 53 años, casado, vendedor,  dos hijos.
No hay aquí análisis concienzudos de las condiciones de los trabajadores en éste mundo difícil, agónico. Es simplemente una historia de una oficina que merece ser narrada porque es más atípica y dolorosa que cualquiera de las otras oficinas de otros mundos.
El retrato de la multinacional, un Aleph que contiene: Un pibe que estuvo de novio con Marcela Kloosterboer, un estrella de fútbol que decidió ser administrativo, un chorro, un viejo que canta tangos, un teólogo acosador de minas, un barrabrava, un judío renegado de sus orígenes,  un tipo con cara de asesino, una mina ex presidiría, un gerente, un peronista, dos delegados, una jefa de recursos humanos que odia a la gente, un buchón, dos conspiradores, una persona eficiente, cuatro preocupados, muchos sobreocupados, uno que todos los días se quiere ir a la casa, un jugador de póker, una tetona, un actor frustrado, un periodista sin medio, un tipo sin miedo, una mujer apasionada, una mujer desesperada, un desilusionado, un mudo y por sobre todo muchos sueños rotos.
Ángel Genni decidió suicidarse, y ahora tenemos un muerto en la oficina.
No dejo una carta Genni, ni pistas, ni conversaciones para que alguno de sus compañeros pudiera afirmar que la había visto venir, que ya sabía, que yo le dije y demás palabras de redención que se dicen en situaciones como estas. No. Su familia no encontraba explicación.
El gordo era el mejor vendedor, estaba ganando como siete u ocho lucas con las comisiones, Angelito, era de esos tipos que caen bien, que tienen ese don de reconocer a la persona con la que está hablando y hacerle escuchar eso que necesita. Yo me sorprendía cuando iba con él a visitar clientes. Era sin duda un gracia natural, porque el gordo, perdón Ángel, no había estudiado y hasta se perdía los cursos de negociación de la empresa, no iba, metía excusas y por supuesto nadie le decía nada. ¿Quién le iba a decir algo?, si los resultados eran por lo menos sorprendentes y eso es lo que vale acá o en un equipo de fútbol que juega en el primer nivel. (...)

Te lo digo yo, que jugué hasta la reserva en Vélez, pero mi viejo se peleó con el entrenador y no me querían dar el pase, bueno al fin y al cabo hay mucha presión, muchos negocios que no te puedo explicar ahora porque estamos hablando de esto y no de lo otro. Jugaba de enganche, tenía condiciones, sí y es por eso que pienso que el gordo era un tiempista, un jugador diferente, si esto fuera un equipo de fútbol. No lo puedo entender, podría haber sido cualquiera de nosotros pero no él. (...)

(...) Tenemos gran respaldo en el exterior y unos recursos más que importantes. Yo siempre digo que acá el quiere crecer lo puede lograr sin duda, te lo digo por experiencia. Vos me ves acá hoy, pero no siempre fue así, no, no, yo era técnico ayudante y mira con esfuerzo con convicción lo logré. Trabajo y más trabajo. Eso digo siempre yo. Yo lo digo porque sé que es así, es así, por eso exijo porque se que siempre se puede un poco más y mi tarea es maximizar y establecer metas superadoras para uno y toda la compañía. Trabajo y más trabajo y más me quiero ir a mí casa, ganarme la lotería, irme bien a la mierda a no hacer nada. Porque sabes, hacer nada es lo único que nos queda, rascarse bien los huevos, yo trabajo acá hace 17 años y comprendí que más allá de cualquier teoría revolucionaria, lo único que nos queda a tipos como yo es ser improductivo, ese es el verdadero combate, no hay otro, ya que nos quitaron todas la banderas y las ilusiones a sangre y fuego. Yo no trabajo, soy caro, no cumplo horario, me enfermo con frecuencia de anginas y hasta de stress laboral con certificación de un profesional de la psicología de dudosa idoneidad. En fin, también odio a mis compañeros, pero ese es otro tema compañeros, nos juntamos aquí para definir si le ponemos a la cocina “Ángel Esteban Genni” en conmemoración de nuestro compañero que decidió quitarse la vida, ah, pero no, pero yo creía que habían llegado al punto máximo,  pero siempre tienen para más, siempre van por más, nos juntamos para charlar sobre lo que pasó con Angelito, pero lo que acabo de escuchar es por los menos patético, vos sos patético te lo tenía que decir, no me faltes el respeto, vos no me lo faltes a mí y a toda ésta manga de empleaduchos sin ningún tipo de criterio, por qué no le ponemos a la impresora “Angelito Genni”, dale sería bueno que vayas a imprimir y lo recuerdes constantemente. En la asamblea no se decidió nada y los insultos cruzados entre los trabajadores y sus representantes gremiales no valen la pena reproducirse.       
La idea vino de repente galopando por mí inconsciente hasta llegar hasta la  gestación de la idea, luego las palabras y la acción de decir: Al gordo lo mataron.
Ahí, en ese momento, comenzó una de las obsesiones de mí vida. (...)

Para ver algunas "Columnas con Roña" de Jorge Locomotora Castro:
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