lunes, 2 de febrero de 2009

UN BUDA



El gran boludo argentino dice no creer en nada, no va a la iglesia, pero dice que es católico. Pero sabemos a ciencia incierta que cree fervientemente en “Santa Maradona” o en estos momentos en una figura celestial llamada Lionel Messi, quien realizá sus primeros milagros en Europa y puede llegar a ser otra santidad de la religión de los argentinos: El fútbol.
De las otras religiones solo prejuicios y sin sentidos producto del desconocimiento, como ocurre con el budismo, que de por sí es lo “otro”, lo diferente y lo extraño. En nuestro país se desconoce cómo es la práctica de ésta religión y se tiende a relacionar al budismo con una experiencia solitaria, con el vegetarianismo y con la imagen de un Buda panzón y sonriente en posición de meditación. Si bien el panorama indica que existe una tendencia creciente a adoptar prácticas orientales, el desconocimiento de los principios del budismo es grande
.


Un poco de historia
“La leyenda del Buda es tan hermosa que no podemos dejar de referirla” decía Jorge Luis Borges en una conferencia y da el puntapié inicial para comenzar con los orígenes del budismo hace más de 2.500 años en lo que hoy es Nepal (actual India), dónde nació Siddhartha Gautama, un príncipe del clan Shakya, que fue criado rodeado de lujos, recibió la educación pertinente a su elevada casta. Tomo por esposa a la princesa Yasodhara y tuvo un hijo. Pero tal vez cansado de tanta comodidad y placer, el joven Siddharta empezó a abrigar en su corazón el deseo de conocer el mundo que existía fuera de las paredes del palacio y después de varias negativas por parte de su padre, Siddharta por fin obtuvo el permiso para salir de su hogar. Al parecer, el príncipe realizó cuatro salidas fuera del palacio. En cada una de estas salidas conocía algo que lo dejaba inquieto. En la primera salida, Siddharta vio por primera vez a un anciano y de esa forma conoció la vejez, comprendiendo que todo lo que en algún momento tiene juventud y frescura, termina siendo viejo y decrépito. En la segunda salida, el príncipe conoció a un hombre extremadamente enfermo. Algo que nunca antes había visto. Así entendió que todo lo que en algún momento está sano, puede llegar a enfermarse. La tercera vez que salió, Siddharta vio una procesión de hombres llevando un cadáver. Esto lo dejó muy perturbado, porque era la primera vez que tenía contacto con la muerte. De esta forma supo que todo lo que en algún momento tiene vida, es susceptible de morir en algún otro momento. Estas tres salidas marcaron profundamente la visión, hasta entonces ingenua, del príncipe Siddharta. Todo esto lo llevaba a preguntarse una y otra vez por qué sucedían estas cosas, por qué había tanto sufrimiento en el mundo. Y en su interior surgió la firme determinación de resolver estas preguntas que tanto lo atormentaban. Renunció a los lujos del palacio para encontrar la verdad, su padre los desheredo. Siddharta se sometió durante años a los más severos ascetismos, privándose de comida, refugio y descanso. Pero todo fue en vano, porque no consiguió su objetivo. Entonces, descubrió que había que evitar los dos extremos: la auto-indulgencia y la auto-mortificación, solo el Camino Medio, la moderación en todo aspecto de la vida, es lo correcto. Con solo su propio esfuerzo y visión, erradico todas las impurezas, limpio su mente, comprendió la realidad y consiguió la Iluminación. Tenía ya 35 años. Buda significa el despierto o el iluminado pero eso no significa que haya sido un ser sobrenatural, fue solo un ser humano y en verdad lo dejo muy claro en sus enseñanzas. Si fue un Maestro y un guía, que enseñó que todos los seres humanos tienen el potencial de crecer y desarrollarse a través de su propio esfuerzo. Murió a los 80 años de edad y dejó una máxima en uno de sus Sutras[1] : “Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo”.
Budismo a la criolla
“El budismo es cien veces más realista que el cristianismo porque hereda un planteamiento más frío y objetivo de los problemas e irrumpe tras un moEn nuestro país el budismo desembarcó proveniente en su mayoría a las comunidades coreanas, japonesas y chinas. Soka Gakkai es una organización que colabora activamente con la paz mundial y tiene influencia en los programas de estudio para las escuelas de EGB bonaerenses ya que realiza exposiciones ecológicas, antiarmamentistas y modelos de Naciones Unidas. Su conformación en, diferencia a otras escuelas de budismo establecidas aquí, es que es predominantemente conformada por argentinos y no tiene sacerdotes. El budismo zen tiene también muchos adeptos en buenos aires y capital en donde realizan reuniones en casas particulares. Es notable el aumento de grupos budistas y la construcción de un templo en Panamericana Y Ugarte (Munro) son factores que vislumbran un crecimiento a considerar en los próximos años.[2] Las escuelas que se encuentran en la argentina son: “Escuela de Tierra pura japonesa jodo Shinsu Hongwanji, la coreana Han Ma-Um y la Asociación Budista China en argentina y otras dos escuelas que son predominantemente argentinas entre sus miembros; la escuela tibetana Kagyu Techen Choling y la nombrada anteriormente Soka Gakkai Internacional de la Argentina. Pero según el sociólogo de la religión Alejandro Irazabal cuando se le pregunta sobre la perspectiva del budismo a nivel local y mundial él observa que: “Me cuesta mucho contestar esta pregunta, ya que no poseo los elementos suficientes. Sólo se me ocurre señalar para el Budismo cierta falta de dinamismo, necesario para crecer en la sociedad moderna. Pero no creo que este sea adjudicable a todas las formas de esta religión, hay formas de características más “dinámicas”, como el practicado en la Soka Gakkai, que podrían crecer, seguramente, en especial ocupando los espacios dejados por las otras formas”. En argentina las escuelas budistas corresponden a la corriente Mahayana (“Gran Camino”) y para entender qué significa hay que ir nuevamente a la historia. Cuando murió Buda, se realizaron cuatro “Concilios budistas”, que eran reuniones para determinar definitivamente cuáles habían sido las autenticas enseñanzas del maestro. La meta de todos los budistas, sin diferencia de escuelas o corrientes, es llegar a ser Buda. Sin embargo las diferentes formas de llegar a ese estado de vida provocaron la división del budismo en dos grandes corrientes: El Mahayana y el Therevada (“Pequeño vehículo”). El Therevada es una escuela conservadora que impulsan a una estricta adherencia a los preceptos, como disciplina aceptan el sistema ascético, es decir que se dedica exclusivamente a la práctica y ejercicio espiritual. Natalia Giannattasio dice que ésta corriente se caracteriza “Porque el monje ha de procurarse su propia salvación individual, sin necesidad de interactuar con otras personas para llegar a la iluminación. En Cambio el Mahayana plantea que "Ni sólo mediante el propio esfuerzo [...] ni sólo mediante el poder de los demás"[3], es decir que el argumento radica en el equilibrio y la fusión dinámica entre ambas fuerzas, se obtiene el mayor beneficio posible. La visión del Mahayana es que todos los hombres y mujeres pueden y que ayudar a que lo demás lo hagan es parte de la práctica budista.
En la proyección del budismo como religión, los jóvenes son los más buscados por las escuelas que se establecieron en el país y sus autoridades concuerdan en que más y más jóvenes se acercan cada año a buscar respuestas en el budismo, contrario a esto Alejandro Irazabal dice que “Las nuevas generaciones crecieron bajo la égida del rechazo a toda forma de significación de sus vidas a partir de algún modo de trascendencia. Lo que se impuso fue una reducción de la vida a la cotidianeidad, la falta de propensión a cualquier generalidad, la individualización, la vida en torno a sus ombligos.” La historia responderá cual será el resultado de expansión en la argentina del budismo que hoy cuenta con aproximadamente 30.000 budistas sumando todas las escuelas que existen.


Se dice de mí…el budismo en palabras de otros.

“El budismo es cien veces más realista que el cristianismo porque hereda un planteamiento más frío y objetivo de los problemas e irrumpe tras un movimiento filosófico de cientos de años de duración, de modo que recibe la idea de Dios ya acabada”
Friedrich Nietzsche (El Anticristo, 1888)

"El budismo es visto generalmente como una religión estática, resumida en la imagen de un Buda que está sentado meditando, pero la verdadera imagen es la de un dinámico y andante budista, un budista activo. El verdadero budista es extraño al descanso, es alguien que continuamente está llevando a cabo acciones para liberar a las personas y guiarlas hacia la felicidad".
Daisaku Ikeda, filósofo budista, Presidente de la Soka Gakkai Internacional
“Como cualquier santo hindú de cierto rango. Gautama fue reverenciado ya en vida como vehículo de la verdad absoluta. Después de su muerte, su recuerdo se revistió con la habitual parafernalia del mito.”
Heinrich Zimmer (Mitos y símbolos del arte y la cultura de la India, 1942)

“El budismo te hace ver las cosas de otra manera, todo lo que te pasa en la vida lo ves con más optimismo, además puedo concretar los objetivos que tengo en la vida”
Pablo Fassio. (Practicante del budismo de Soka Gakkai)

“Nuestra religión es simple: no existen templos ni complicadas filosofías”.
Dalai Lama (Maestro espiritual tibetano)

“–Te estarás refiriendo sin duda a lo siguiente: que el río está a la vez en todas partes, en su origen y en su desembocadura, en la cascada, alrededor de la barca, en los rápidos, en el mar, en la montaña, en todas partes simultáneamente, y que para él no existe más que el presente, sin la menor sombra de pasado o de futuro.–Así es –dijo Siddhartha–. Y cuando me lo enseñó, me puse a contemplar mi vida y advertí que ella también era un río y que nada real, sino tan sólo sombras, separan al Siddhartha niño del Siddhartha hombre y del Siddhartha anciano.”
Hermann Hesse. (Escritor de Siddhartha).
“Las otras religiones exigen mucho de nuestra credulidad. Si somos cristianos, debemos creer que una de las tres personas de la Divinidad condescendió a ser hombre y fue crucificado en Judea. Si somos musulmanes tenemos que creer que no hay otro dios que Dios y que Muhammad es su apóstol. Podemos ser buenos budistas y negar que el Buddha existió o, mejor dicho, podemos pensar, debemos pensar que no es importante nuestra creencia en lo histórico: lo importante es creer en la Doctrina. Sin embargo, la leyenda del Buddha es tan hermosa que no podemos dejar de referirla.”
Jorge Luis Borges (Conferencia en la Casa de las Naciones Unidas de Buenos Aires, el martes 22 de noviembre de 1983)









[1] Sutras: Se llama Sutra o Sutras al conjunto de enseñanzas expuestas por buda a lo largo de su historia que fueron escritas por sus discípulos directos.
[2] Guía de la diversidad religiosa de buenos aires, Editorial Biblós, Fortunato Malimaci.
[3] HORI, Nichiko (editor), Nichiren Daishonin Gosho Zenshu, Soka Gakkai, Tokio, 1952, pág. 1404.

5 comentarios:

  1. Para ampliar puede ingresar a www.sgi.org o www.sgiar.com.ar

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  2. hola amiguito!...muy lindo tu blog....soy trompis...saludos...

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  3. yo soy cristo el hijo perdido del dalai lama,el que ofrecio su vida para aprender el budismo verdadro para salvar a la humanidad de caer en el mudo de los infiernos siempre he estado en este mundo ,me conocen como el nazaret,el cordero de dios, soy taho buda, soy alfa omega quisiera contactar a l señora gladis la que conoci en la peregrinacion del japon en en 2009 soy el autor del libro el enigma de la vida mis vendiciones a los argentinos ricardo15c@hotmail.com

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