Ignacio Calza; Hugo Calderón; Juan Romero y Patricio Carlomagno son “Gentes Malas” Miercoles a las 22hs por http://dotcomradio.com.ar/
Análisis de personajes políticos, criticas de documentales y películas, acalorados debates sobre músicos y cosas que no le importan a nadie.Arte, arte , arte y fulbo.
Está pero no está. Y de un momento a otro aparece como un
rayo.
Luego retorna la calma. Se olvidan de él.
Nos preguntamos, todos, expectantes, necesitados y hambrientos:
¿Dónde está?
Se siente la corriente eléctrica, en ese instante perpetuo y
efímero en el que toma la pelota, el nuevo genio del fútbol mundial.
Ahí colérico Zeus posa sus ojos en él. Porque bien sabemos que
a los dioses, si hay algo que los enoja, son los mortales imprevisibles
y desobedientes como Prometeo.
Es tal vez por eso que se han dedicado a obstruir su genio
innato. El primer plan fue el de atacar su naturaleza con las hormonas de
crecimiento y cuando esto no dio resultado decidieron dificultar su vida cotidiana.
Como aquella vez en que se quedo encerrado en el baño de su casa en Rosario,
tendría tal vez 5 o 6 años y alterado trataba de abrir la puerta porque
llegaba tarde al partido, a su primera final.
Si ganaban les regalaban una bicicleta.
Su equipo perdía 1-0, sus compañeros se preguntaban, como todos
allí y hoy ¿Dónde está?
Desesperado, rebelde, el niño insolente rompió el vidrio de
la puerta se subió a una silla y logró salir. Corrió una, dos, tres cuadras y
llegó al partido, a la final por la bici.
Simplemente, sintéticamente diré que hizo tres goles y ganaron la
bicicleta.
A veces el Olimpo se resigna y nos permite disfrutar de un genio,
de un fenómeno de un Rayo silencioso, agazapado y terrible. Un juguete
rabioso que aparece cuando se olvidan de él.
Ex campeón mundial de boxeo, Escritor, fiestero, bostero , peronista y odia a Marcelo Bonelli.
El magnetismo que tiene el chavo del 8 para con mí persona es extraordinario.Puede que a muchos les pase o no. A los que
no, los disculpó, pero sepan que como el tango o el peronismo, siempre va a
estar ahí para esperarlos.
En fin hablaba del Chavo, la creación del maravilloso Roberto Gómez
Bolaños. Sería redundante describir los
personajes, los gags infinitamente repetidos (y que no me canso de ver), las
condiciones psicológicas de las cuales
no sé una mierda y no me interesan.
Por eso es que quiero ir a la cuestión sin tanto pelotudeo. Porque como
ustedes sabrán, odio a los pseudo intelectuales que se florean para decir.
Decir carajo señores, la vida es una lucha y tal como lo dijo Carlitos Marx ,que
se equivocó en su visión teleológica de la historia, pero no aquí: “Los filósofos se han limitado a interpretar el
mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo”.
Por lo tanto quiero decirles, intuirlos y por
sobre todo manipularlos hacía mi propio razonamiento: Doña Florinda es sin duda
la representación de la clase media argentina, más precisamente, su latiguillo:
“No te juntes con ésta chusma” es el
logos, el discurso y el modus operandi de ésta parte de la sociedad que se
manifiesta el día de hoy como cacerolelos
y demás yerbas. En el maravilloso gag en el cual Quico (Federico cuando la doña se
enoja) golpea a Don Ramón, la fractura
estamental y clasista comienza su rueda. Si bien comparten comunidad, una
vecindad y recursos como el agua o la
soga para colgar la ropa el grito clasista “No te juntes con esta a chusma” es
un desgarrador grito de advertencia a convertirse en la chusma. Por eso, para
eso hay que diferenciarse, hay que proveerse una identidad más compleja, más
elevada. Ellos son la barbarie señores.
Gracias Sarmiento maestro inmortal por
darnos a conocer la verdad innata y fundamental de que no somos eso.
Civilización Y Barbarie que siempre volverá. Es por eso tal vez que escondan o
disfracen sus consumos culturales más
íntimos como la cumbia o ver a Tinelli.
No sé. No sé una mierda cuál es el dispositivo y el mecanismo por el cual
sucede esto. Pero la escena del chavo es por lo menos descriptiva de la clase
media. Será media por el consumo cultural de medios y medias que conforman un
sentido y un homologado discurso. Ni en pedo lo podríamos saber, toda conjetura
serían patrañas. No me hinchen las
pelotas.
Lo
cierto o no según le parezca, es que la diferenciación con las chusma se hace
inclusive en el momento y contexto histórico en el cual los medias han quedado
al ciertamente en la mismo lugar que los don ramones, chavos y chilindrinas
respecto a los medios de producción. Estábamos cagados medias, en el fondo del
mar. Trueques, patacones y 5 presidentes en una semana. La vecindad no estaba
en orden y junto a los ramones, chavos y chilindrinas, es decir a los negros de
mierda tuvimos que salir a la calle. Salimos y eso fue el 2001. Nada más, nada
menos. Solo compartimos la vecindad, pero
ustedes son los otros. Los negros de mierda.
Me
chupa bien un huevo, perdonen las damas, los análisis concienzudos acerca de la
gesta revolucionaría y posibilidades que tuvo ese movimiento. Además ya es vox populi: La clase media salió
sólo porque Quico no podía cambiar ese año el traje de marinerito y porque el
señor Jirafales que le daba murra a su madre no podía comprarle la pelota
cuadrada que él tanto adoraba. Por eso y
nada más. La pelota cuadrada, el Iphone, la mierda que usted quiera, el objeto
no importa.
Aún así
no hay que juntarse con la chusma. No. Hay que resguardar las diferencias, el
racismo y el canallesco pensamiento de sostener que de algún otro modo somos
superiores, distintos aunque el señor barriga, metáfora de los organismos
multilaterales de crédito, nos cobre la renta a todos.
Por esa
frase magnifica es que no me veo sorprendido por los alcances que puede tener
las manifestaciones en contra del gobierno.
Desde la derecha más acérrima hasta el trotskismo siempre a contramano, puro y sin ansiedad de poder. No te
juntes con esa chusma.
Imaginen
ustedes, si en la misma vecindad, compartiendo las mismas penurias, era
necesario evitar a don ramones. Cuánto más, Doña Florinda caceroLELA va a
despreciar y a cuidar su posición de clase cuando haya podido salir un poquito de la vecindad. Cuánto más gritará ¡No te juntes con ésta chusma! Por lo expuesto, a modo de reflexión les digo simplemente que se metan las cacerolas bien en el orto, porque la chusma llegó hace rato y todo un palo ya lo ve.
Cuando Marlon Brando encarnó al arquetípico Vito Corleone en El Padrino, daba la impresión de que ningún otro mafioso de ficción podría jamás dejar una huella comparable en el imaginario colectivo: Don Vito era el arquetipo definitivo de jefe de la Cosa Nostra, el molde por el que se terminarían cortando los personajes similares que surgieron más tarde. Pero bastantes años después, para sorpresa de todos —en primer lugar, para sorpresa de él mismo— el hasta entonces poco conocido actor secundario James Gandolfini consiguió lo impensable. En la serie de televisión Los Soprano se metió en la piel un jefe mafioso bastante distinto a Vito Corleone, y en ciertos aspectos más realista, con el que consiguió construirr un nuevo arquetipo de jefe mafioso cuyo peso no desmerece demasiado de aquel que encarnó Brando. Pero imaginemos que estos dos mafiosos de ficción tuviesen que enfrentarse cara a cara en la vida real, que cada uno de ellos dirigiese una organización criminal en el mismo lugar y en la misma época: ¿Se llevarían bien?¿Qué tan distintos son entre sí? ¿Cómo viven el uno y el otro los diversos aspectos de la vida?
NOTA COMPLETA http://www.jotdown.es/2012/08/tony-soprano-vs-vito-corleone/
La noche caía en el barrio . Estrella Roja jugaba un partido difícil. La oscuridad no
era un obstáculo para conseguir una victoria, pero por sobre todo para jugar.
En los momentos más cruciales, ella cayó en los pies de el.
El tenía el pelo enrulado, sonrisa fresca y en sus ojos la chispa
de sentirse ganador. ¡Un golazo!, ¡fue un golazo!, le dijo Goyo mientras
trotaban al medio de la cancha con el partido ganado. Ya era tarde, y mañana
había que ir a la escuela. El la tomo en sus brazos, intentó limpiarla un poco
para que no lo reten en casa, la acarició, la besó, la miró y la puso bajo su
brazo. Ella sintió su amor eterno, pensó que tanto había buscado por los
rincones del planeta y finalmente había encontrado eso que algunos dicen que
mueve al mundo, había encontrado el amor. Y era el, en ese pobrerío. Tenía que
ser en el.
Ella quiso darle algo, sentía
obligación de darle un don. Naturalmente no se lo pudo decir. El no lo supo en
ese momento, pero ella le regaló un segundo más. Si, un segundo más.
Le ofreció ese don negado para el resto de los humanos
futbolistas. Un día el comenzó a sospechar de ese poder, cuando dejó en el
camino a cuatro rivales como si fueran maniquíes. Veía las jugadas antes, era
un segundo más rápido, todos ellos un segundo más lentos. Un sugundo más, uno
menos esa es la cuestión.
De repente, muy rápido él era
parte del Olimpo, y las luces de todo eso no lo dejaron ver con claridad.
Creyó que esa extraordinaria capacidad la tenía en todos los
espacios de su vida. Pero no era así, sólo la tenía en la cancha y por eso
cometió errores, se lastimó y sufrió. Por precipitarse, por ingenuo, por ser
humano, en el tiempo que le corresponde, sin ninguna alteración, y con pocas
respuestas. Lo vieron llorar por eso, y como en todo amor pasa alguna vez,
intentó odiarla. Pero no podía, ella lo había hecho tan feliz.
Como ayer la acarició y recordó
tantas cosas hermosas que habían hecho juntos.